El secreto del orfebre
Elia Barceló
Editorial Lengua de Trapo
Pues no lo entiendo. Esta novela tiene unas críticas francamente buenas, aunque supongo que también las tendrá francamente malas (esas no suelen aparecer en las reseñas del autor, claro) porque la obra es francamente mala. Malísima. Para empezar, es una novela de misterio en la que la solución al misterio resulta evidente antes de llegar a la mitad de la novela. Sorprendentemente, el único que parece no adivinar lo que va a suceder es el protagonista, cuando incluso un niño de 10 años podría anticipar el final en la página 40.
El problema es, precisamente, que cuando una novela se construye sobre un supuesto “golpe de efecto” final, toda la obra se viene abajo cuando el misterio se resuelve en el tercer capítulo. A partir de ahí, uno lee el resto de la historia preguntándose cómo es posible que el protagonista sea tan imbécil, y por qué todo el mundo se comporta de una manera tan increíble para cumplir con las necesidades de la trama. Eso provoca no sólo aburrimiento, sino una profunda indignación porque el lector sospecha que el autor lo trata de idiota. Y con un idiota en la familia (el protagonista) ya tenemos suficiente.
Por otra parte, es una novela de amor. Sobre esto no diré mucho, porque el aspecto sentimental de una obra es una cosa bastante personal. A mí no me ha gustado nada, pero habrá quien piense que es muy romántica. Finalmente, es una novela costumbrista, que intenta reflejar cómo era la vida en la España rural de los años 50. Para ser sincero, no he encontrado nada en esta novela que yo no supiera ya (y en los años 50 yo ni siquiera había nacido). O peor aún: no he encontrado nada que no pudiera haber descubierto viendo un NODO de archivo.
En resumen, una novela muy floja. La historia es trivial, el misterio hace aguas a las primeras de cambio, las descripciones están llenas de tópicos, el estilo es empalagoso (ejemplo: el hecho de que el protagonista sea orfebre es completamente irrelevante para la trama, lo que me hace pensar que la autora eligió esa profesión porque, simplemente, es una palabra bonita y poco usual que encaja perfectamente con su gusto por lo barroco). ¿Tiene la novela alguna virtud? Sí: sólo tiene 96 páginas, y con letra gorda (lo que no es obstáculo para que la editorial le ponga un precio de 11,50€). Leerla es una penitencia, pero al menos es una penitencia breve.
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