¿Alguna vez os habéis preguntado cómo son las cartas de rechazo que las editoriales envían como churros a los escritores que intentan publicar? Pues aquí va una (he quitado los nombres para no herir susceptibilidades, y porque no sé si podrían demandarme por dejar dichos nombres). Una aclaración previa: esta editorial NI SIQUIERA LLEGÓ A VER EL MANUSCRITO de mi obra. Yo sólo les había mandado una carta preguntándoles si querían que les enviara una copia del manuscrito, básicamente para evitar gastarme 20 o 30 euros en copias, encuadernación y envío (porque con otras novelas he enviado el manuscrito directamente, y a los 10 días tenía una carta como esta en la que, como postdata, me informaban de que mi manuscrito sería destruído en 15 días)… La verdad, uno nunca se acostumbra a recibir este tipo de cartas.
Estimado Sr. ——–:
Muchas gracias por someter a nuestra consideración su obra “—————————–”.
Lamento comunicarle que su propuesta, de indudable interés, no se ajusta a nuestra línea editorial. Gracias de nuevo por la confianza depositada en nuestra editorial. Le deseamos mucha suerte en su empeño.
Reciba un cordial saludo,
Dpto. Editorial
Ediciones ————–





0 Respuestas a “Cartas de rechazo: un clásico”