Lord of War
(Lord of War) – 2007
Dirigida por Andrew Nicol
Con Nicholas Cage y Bridget Moynahan
Valoración:
Interesante película sobre el siempre morboso mundo del tráfico de armas a gran escala. Dicen los entendidos (aunque no creo que quienes entienden de esos temas se dediquen a criticar películas) que la historia refleja bastante fielmente la realidad, y de hecho yo me he quedado con la sensación de haber visto más un documental que una película de ficción. La omnipresente voz en off acentúa todavía más el efecto. Es como si el director quisiera contarnos cómo funciona el negocio de la venta de armas clandestina, pero para hacernos más llevadera la tarea nos mostrara la realidad con algunos decorados de cine y algunos actores conocidos para que nos creamos que es una película.
Por ese lado, por el lado documental (y si es cierto que refleja la realidad con fidelidad), el resultado es francamente bueno. Algunas de las cifras y hechos que se mencionan aquí y allá resultan espeluznantes. Nicholas Cage, con su perpetuo rictus de maníaco, encaja con naturalidad en ese ambiente de hombres sin escrúpulos que son conscientes de que su cada dólar de su fortuna proviene directamente de la muerte de alguien, en algún lugar del mundo, en alguna de las muchas guerras que siempre están en marcha, aunque aquí sólo nos enteremos de las que los cuatro progresistas de diseño de turno se encargan de contarnos. Realmente después de ver esta película tengo una idea más concreta de cómo se mueve la maquinaria de la guerra a escala mundial. Tranquilos, no voy a dar conferencias.
Por el otro lado, por el lado “película”, la cosa no resulta tan bien. La historia personal de Cage queda totalmente difuminada por el protagonismo que siempre toma la parte profesional de su vida. El resto de los personajes aparecen a ráfagas, sólo cuando hacen falta para distraernos unos segundos de la compraventa de balas y AK-47, y por eso uno nunca termina de meterse en el conflicto amoroso, o en la vida del hermano menor, ni siquiera en las relaciones que Cage traba con algunos de los tiranos a los que sirve. El traficante de armas nos cuenta y nos cuenta, nos explica cómo funciona su trabajo, y lo demás parece que no le importa ni a él, ni al director, ni, por lo tanto, al espectador. ¿Es eso malo? No necesariamente. La película es entretenida (porque, desde luego, el tema lo es), Nicholas Cage resuelve bien su papel, y además nos pone en un dilema moral que ninguno de nosotros está preparado para plantearse.
Sólo diré uno de los (muchos) datos que se aprenden en la película y que le dejan a uno dándole vueltas a la cabeza durante un buen rato: los cinco mayores productores de armamento del mundo son los cinco países que son miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU. Antes de bajar a la próxima cacerolada contra las guerras “no autorizadas” por la ONU, pensáoslo un poco y no hagáis el ridículo planetario. Porque las guerras y las armas serán necesarias, o no lo serán, pero desde la responsabilidad de juzgarlas moralmente es personal e intransferible (y mucho menos si la transferencia va a nombre de semejante grupo de elegidos). Pensar por uno mismo, a veces, resulta incluso divertido.





El Sr de la Guerra es lamentable. Si se pretendía hacer una película con mensaje no han podido elegir peor camino, como era el de realizar una aventurilla inverosímil.
Un traficante de armas de alto nivel asumo que no es gilipollas, ni tampoco creo que sean gilipollas la policía internacional. Si fuerasis traficantes de armas ¿iríais a todos los conflictos del mundo a vender las armas en persona? Si este increíble hecho fuera cierto ¿viajaríais junto con las armas por tierra, mar y aire? Asumiendo que sois traficantes de armas, que os va bien, a pesar de ser imbéciles, ¿porque llevar siempre el mismo traje negro con corbata a juego a todas partes, incluido el desierto africano? Y para terminar, si el negocio de armas es tan lucrativo como cuentan, ¿no me puedo permitir un par de guardaespaldas, aunque sean porteros de discoteca?
Vamos que si querían hacer una película tipo Batman, que lo digan…
Me he enterado hoy de que Amnistía Internacional recomienda ver esta película para sensibilizar a la plebe sobre la gravedad del problema del tráfico internacional de armas, especialmente del fomentado por EEUU. Podéis ver la noticia en: Amnesty International USA: Lord of War