Lunático
Gotan Project

El tango ha salido de excursión, y ha encontrado cosas interesantes, cosas aburridas, y cosas raras. Gotan Project coge (en el sentido español de la palabra) el tango y lo pone a pasear con el rap, con la música electrónica y con otros géneros contemporáneos, y consigue que en algunos casos incluso se hagan amigos. El resultado general es difícil de calificar, porque cuando uno arriesga mucho a veces los experimentos no terminan bien. Y Gotan Project, un grupo formado por un francés, un suizo y un argentino, arriesga bastante (de hecho, su nombre “Gotan” es “Tango” al revés, lo que ya da una pista de sus intenciones). En cualquier caso merece la pena escuchar este disco y descubrir cómo suena algo tan tradicional y establecido como el tango en manos de unos músicos inquietos que se atreven con todo. Algunas piezas son francamente buenas. Otras pasan discretamente. Pero todas se dejan escuchar y acompañan bien cualquier rato libre que uno quiera pasar con la ayuda de un poco de buena música.
El único “pero” general que le pongo es la voz femenina. Leo en una web que es una tal Cristina Villalonga, al parecer relativamente conocida en los círculos musicales (a los que yo, claramente, no pertenezco). Es de esas voces que tan de moda están ahora, planas, monótonas, como si hablara en lugar de cantar, pero el problema es que en este caso no consigue superar ese matiz y la chica suena como un pregonero a punto de jubilarse. Demasiada desidia. Es muy difícil conseguir ese efecto de desapego, de “me la pela todo”, y seguir transmitiendo sentimientos al cantar una canción. Cristina Lliso, de Esclarecidos, era única en eso. La cantante de Gotan Project, sin embargo, no supera la prueba. Seguro que es una chica muy maja, pero el conjunto de la obra pierde con ella. Los de Gotan Project deberían decidir si quieren tener una amiga o una cantante. Las dos cosas, con esta tía, parecen imposibles. Difícil decisión.
Gracias por fumar (Thank you for smoking)




