El truco del almendruco

El truco final
(The Prestige)


El truco finalDirigida por Christopher Nolan
Con Hugh Jackman, Christina Bale y Scarlett Johansson

Ya se sabe que las personas se dividen siempre en 2 clases: los que mandan y los que obedecen, los que corren delante y los que corren detrás, los que siguen a Buda y los que siguen a David Bisbal, etc., etc. Y cuando se trata de magia, también hay 2 tipos de personas: los que disfrutan del espectáculo y aceptan la ficción de que la magia existe, y los que se empeñan en saber dónde está el truco. Cualquiera de esas dos actitudes es entendible y lógica, y cualquier historia construida sobre ellas parecerá verosímil y tendrá una explicación completamente racional. Pero cuando se plantea una “tercera vía”, a saber, que la magia realmente existe, y además se plantea bajo un prisma casi científico, entonces la expectativa que se crea es altísima. ¿Cómo puede hacer un mago magia “auténtica”? ¿Es posible que la ciencia pueda explicar un fenómeno sobrenatural?

En esa premisa nos situamos cuando, después de un buen rato entretenido pero francamente prescindible, “El truco final” arranca por fin y nos presenta un misterio relacionado con la competencia feroz que se establece entre dos magos empeñados en ser el mejor del mundo, y sobre todo en batir a su oponente para saldar una antigua deuda que ambos tienen pendiente. Añado que, además de tardar una media hora en plantear el misterio, “El truco final” tiene una estructura de saltos adelante y atrás en la historia, con abundantes flashbacks, que al menos a mí me ha mareado un poco. La unión de todos estos factores hace que la película nunca acabe de enganchar, a pesar de que la historia en sí es amena, mantiene el interés, y envuelve todo de un halo mágico (nunca mejor dicho) que nos obliga a aguantar en la butaca para poder descubrir finalmente la solución al enigma. Para el sector masculino y heterosexual, y para el femenino homosexual, también merecerá la pena señalar que Scarlett Johansson está como un queso, aunque personalmente debo decir que no es mi tipo. Y lo digo, sobre todo, porque no tengo ni una remota posibilidad ya no de llegar a estar en la misma cama que ella, sino ni siquiera en la misma comunidad autónoma. Así es más fácil hacerse el chulito.

Volviendo a la crítica de la película, y como “El truco final” depende en gran medida del misterio que plantea y de cómo se resuelve, no puedo hablar mucho más del asunto sin desvelar información crítica sobre el desenlace. Sólo diré que a mí me decepcionó mucho. Hasta el último cuarto de hora, la película me estaba gustando bastante, a pesar de ese cierto desorden en la narración que he mencionado antes. Si se hubiera mantenido en ese nivel hasta el final, le habría dado un 3 tan ricamente. Pero como los puntos son míos y a mí el final no me ha gustado, le quito un punto, y que no me tosa el director que le quito otro y lo mando a segunda división. Pues bueno soy yo. Igual que reniego de Scarlett Johansson mando directores a regional y me quedo tan ancho. Total, ni voy a liarme con la Johansson, ni voy a tomarme copas con el director de la película. Esta es la magia de ser un bloguero de todo a 100. Y en esa magia, desgraciadamente para mí, no hay truco. Porque si lo hubiera, hace tiempo que habría sacado a Keira Knightley de una chistera y habría dejado de ver películitas de tres al cuarto. Bloguero sí, pero no gilipollas.

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