Leer poesía y escuchar música son dos de las pocas maneras que existen para sobrevivir en los momentos imposibles. Por eso es bueno no dejar nunca de leer poesía ni de escuchar música, porque si no los momentos imposibles nos pueden coger con poco entrenamiento. Hasta ahora he dejado la poesía fuera de 1y1y1 porque es algo muy personal, y se necesita cierto estado de ánimo para leerla. Y eso no va a cambiar. Pero, como ya me he hartado de decir, el blog es mío y tiro los penaltis como me da la gana, así que hoy cuelgo una poesía para engrandecimiento general de vuestras almas pecadoras. Es un poema del poeta portugués Al Berto, que aparecía en la Antología de Babel (suplemento “Babelia” de “El País”) el sábado 23 de junio. Para quien quiera leerlo en versión original (portugués), aquí va un enlace. Se recomienda leerla en un sitio en el que te dejen tranquilo durante, al menos, 5 minutos. También se recomienda sentarse otros 5 minutos después de leerla y no hacer nada. Si acaso, escuchar.
estamos apoyados en una roulotte bebemos sangría
charlamos mientras quemamos la noche
junto al mar
el viento fresco nos sorprende con las manos nerviosas
alrededor de los vasos empañados la ternura de una mirada
no vale para burlar la embriaguez de los amores imperfectossé que aún posees alguna juventud en esa sonrisa
yo ya sólo emborracho los labios viciados por las palabras
poco tengo que decirte
te toco en el hombro hago promesas y tú ríes
mientras descubrimos en el silencio cómplice del vino
que los dedos se enredarán los unos en los otros y sobre la piel
tiembla una tela de luminosa sal donde cae la noche
sobreviviremos al desgaste del amorbebemos más
para que haya sólo deseos y no amor entre nosotros y
el muchacho que acostumbra a clavar un cuchillo rubio
en el hombro del mar
La vie est une gare, je vais bientôt partir,
Je ne dirai pas où.
me callé
sabiendo que me llevarías a casa por el camino de la playa
tambaleantes
y mientras yo no pueda abrir de nuevo los ojos
no has de partir estoy seguro
con tu jaula llena de lunas mansas
apaciguadas





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