Monthly Archive for agosto, 2007

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Liarse pa ná es tontería

Dèjà Vu
(Dèjá Vu)


Deja VuDirigida por Tony Scott
Con Denzel Washington, Paula Patton, Val Kilmer y James Caviezel

Pues eso. Que, como ya han repetido hasta el hartazgo los de Cruz y Raya, si hay que liarse, uno se lía, pero liarse pa ná es tontería. Si Tony Scott fuera español y viera la Primera ya sabría esto, pero como es americano y ve la CNN, pues pasa lo que pasa. Que se ha liado. Porque para hacer una peliculita de intriga, con policía vocacional que quiere evitar un crimen a toda costa, no hace falta montar el lío espacio-temporal con toques de ciencia ficción que nos ha montado el amigo Scott.

De hecho, yo creo que el jaleo de los supuestos viajes en el tiempo sólo vienen a complicar la película innecesariamente. Denzel Washington no necesita artificios de guión para mantener la atención del espectador, incluso en un papel tan visto como el del detective Carlin. Y Paula Scott es tan mala, que tampoco necesita artificios de guión porque ni siquiera con ellos consigue parecer una actriz. Así que el resultado final habría sido el mismo si nos hubieran presentado una historia convencional, con poli bueno y delincuente malo, y un reloj conectado a una bomba haciendo tic-tac durante toda la película. Para pasar el rato, es más que suficiente.

Pero supongo que algún amigo trekki del director vería la oportunidad de meter de canto un toque de glamour futurista, y de paso educar a la población civil sobre los últimos avances tecnológicos que se pueden encontrar en los libros de J.J. Benítez. El resultado, como ya he dicho, ha sido peor del que habría dado un guión de toda la vida, sin maquinitas hipersecretas ni continuos espacio-temporales doblados sobre sí mismos como un calcetín. Y que, además, se resuelven de una manera chapucera para que todo el mundo se quede contento y al tópico de poli-delincuente-bomba podamos sumar también el de chico-encuentra-chica. Demasiados tópicos para una película que quiere jugar a ser futurista.

Dicho todo esto, la película no es ninguna tortura. Se deja ver. Tal y como está el patio, eso no es poco. Así que no seré yo quien se queje ni quien le racanee un “2″ a “Déjà Vu”. Antes de verla, yo siempre decía que nunca había visto una película mala de Denzel Washington. Después de verla, puedo seguir diciendo lo mismo. Pero por los pelos.

Estamos rodeados de gilipollas (capítulo 8)

No, si ya decía yo que esta saga va a ser interminable… y con el tema de los viajes y las vacaciones está claro que abrí la caja de Pandora. Después de que loboretirado compartiera con nosotros la joya de sitio “Viajes con imaginación”, es ahora fistrolucas quien aporta su granito de arena a la noble tarea del estudio del gilipollas viajero, que es una especie de gilipollas que se caracteriza porque su ADN es mucho más puro que el del gilipollas sedentario. Para que luego digan que viajar es bueno para ampliar horizontes y enriquecer el espíritu.

El caso es que fistrolucas llama nuestra atención sobre los foros de la web Infocruceros, y en particular sobre este artículo. Cuidado, que el documento en sí mismo ameritaría una tesis doctoral, porque tiene 40 páginas y ninguna tiene desperdicio. Os sugiero que vayáis echando un vistazo al azar, aquí y allá, ora en la página 12, ora en la 27.

No sé si en el foro de una guardería se dirían tantas chorradas, pero lo que sí tengo claro es que no se cometerían tantas (y tan burras) faltas de ortografía: ya en la primera página vemos un glorioso “bienbenidaaaaaaaa” (muchas aes, eso sí, porque en ese foro el buen rollo se corta en rebanadas como el pan Bimbo). También en esa primera página un avezado viajero opina que “es un fallo técnico supergrande no llevar bañador”, y poco después menciona, hablando de otro asunto, que “es superfácil hacerlo por tu cuenta”, y que coincidió con tres parejas “supersimpáticas”. Pues en ese plan 40 páginas. Si esto no merece un tío del CSIC dedicado full time a investigar, que venga Dios y lo vea (quiero decir, que venga superDios y lo vea).

El mundo ya existía antes de Britney Spears

Sé que esto será un shock para muchos, especialmente para los menores de 30 años, pero hay hechos a los que es necesario enfrentarse en algún momento de tu vida: sí, amigos, el mundo ya existía antes de Britney Spears. Iré más allá: David Bisbal no fue el primer ser humano en descubrir que “viaje” rima con “equipaje”, o que las estrofas de 4 líneas (digo “líneas” para que la audiencia más garrafón pueda seguirme) de 8 sílabas cada una le suenan mejor al cerebro que, pongo por ejemplo, las de 6 líneas con 5 sílabas. Y, ya puestos, voy a jugármela, a riesgo de que media audiencia de este blog se dé de baja, y de que una buena parte de ella quiera suicidarse al ver que la vida está perdiendo todo su sentido en 10 segundos: Leonardo da Vinci no era el protagonista de la primera versión de “Titanic” y, para colmo, nunca tuvo móvil. Lo sé. Pero alguien tenía que abriros los ojos. Seguid conmigo, a ver si vamos a algún sitio.

Creo que ha llegado el momento de empezar a sacar del armario las grandes joyas del pasado remoto, y cuando digo remoto no me refiero a la Filosofía Griega (que no consiste en hacerse guarreridas españolas borrándose el cerito, como algunos estaréis pensando), porque todavía conservo cierto sentido de la realidad y ni siquiera voy a intentar remontarme a tiempos en los que no hubiera enchufes y gasolina. No quiero forzar tanto.

En fin, no me enrollo más. Aquí va un vídeo de una canción gloriosa de los años 80 (también gloriosos, por cierto). En realidad es una versión de esa canción, la famosa C’mon Eileen de los Dexys Midnight Runners, que los fugaces Save Ferris grabaron a mediados de los 90. La canción es una caña, y dan ganas de ponerse a saltar en un sofá de muelles cuando se escucha, pero además el nombre del grupo hace referencia a otro de los grandes mitos de los 80: la película “Ferris Bueller’s Day Off” de 1986 (titulada “Todo en un día” en España). Maravillosa película, que convirtió a Ferris Bueller en el ídolo de todos los estudiantes de la época, y que nos demostró que todas las perrerías que la vida te va mandando pueden quedar compensadas e incluso superadas en un solo día si tienes el arrojo y la poca vergüenza necesarias para ver el mundo como lo que es: un puto parque de atracciones. El que no haya visto esta película ya esta tardando en bajársela… ejem, en bajar al vídeo club a buscarla, quiero decir, perdón por el desliz. Desde aquí condeno todas las bajadas, menos la de los Montes Blancos, y las que hace Ramoncín por la escalera de la SGAE.

Sea cual sea el método que empleéis para conseguir la película, no olvidéis volver a los 18 años cuando os pongáis a verla. Gana mucho. ¡Ah! Me olvidaba. Aquí va el vídeo de Save Ferris. Y también, como bonus pack, el vídeo original de los Dexys. Un videoclip de la prehistoria que demuestra que siempre ha habido peludos sin sentido del ridículo. Y es que, como dice la letra, “things won’t ever change”. Altavoces a tope (un saludo para la gilipollas guiri cretina que me hizo bajarlos hace años en Cluster… y a la que, of course, mandé a que le hicieran un poquito de Filosofía Griega) para que la sección de viento y las Stratocaster saturadas suenen como tiene que sonar: metálicas, animales, cañeras. Una maravilla.

Save Ferris – “C’mon Eileen” (pincha aquí si no puedes verlo)

 
 
Dexys Midnight Runners – “Come on Eileen” (pincha aquí si no puedes verlo)

 

Más “AKA”

Espero que con todas las pruebas que estoy dando últimamente sobre la irrevocable precipitación de nuestra sociedad hacia el futuro que predije en “AKA”, se me reconozca de una vez como profeta, y el Estado acceda a pasarme una pensión. Si en algún momento os pido firmas para conseguirlo, confío en no tener que apelar a aquello de criar cuervos y tener muchos. A lo que vamos: hoy aporto un documento gráfico obtenido en la estación de metro de Manuel Becerra, de aquí, de Madrid. Un filósofo podría tirarse toda la vida ante el cartel y no sacar nada en claro. Y perder el metro, claro, que es lo que tiene la filosofía, que no da de comer. Pero sí de beber, y por eso los filósofos acaban fatal del hígado.