Monthly Archive for noviembre, 2007

¿Qué hay de nuevo, viejo?

Oldboy
(Oldboy) – 2003

Oldboy

Dirigida por Chan-wook Park
Con Min-sik Choi, Ji-tae Yu y Hye-jeong Kang

Valoración:
 
Crítica realizada por nuestro corresponsal cinematográfico kalashnikov

De nuevo, realmente hay poco. De viejo, cada vez más. En ese estado vital en el que ves cómo la espuma de los días se esfuerza por arrastrarte de treintañero a cuarentón. Observad lo sabio que es el lenguaje: el sufijo “–ero” es positivo y alegre (“cañero”, “putañero”,…), mientras que el sufijo “–tón” es negativo y depresivo (“huevón”, “putón”,…). Por eso hoy me atrevo a criticar (bueno, realmente a ensalzar) una peli como “Oldboy”, que tiene nombre añejo, y que ni siquiera está en cartel (porque es del 2003) pero que encontrareis en vuestros videoclubs habituales.

Ya os advierto que es una peli diferente: para empezar a hablar, es coreana, (pero no es de artes marciales), ganadora de premios de cine fantástico como el de Sitges (aunque no es una peli de ciencia ficción). Pero no por eso deja de ser magistral: una obra de arte de guión, producción y realización. “Oldboy” es referencia obligada de directores de cine (Gran Premio en Cannes, con Quentin Tarantino peleando hasta el final para concederle la Palma de Oro que se llevó Fahrenheit 9/11) y publicidad (reconocereis una gran influencia suya en spots de PlaySation, Levi´s o Nike). Vamos que es la típica peli que introduces en una conversación con culturetas progres y quedas como Dios. También vale para usarla cuando quieres entrarle a una coreana y se te han agotado los tópicos del tipo: ¿eres del norte o del sur?, ¿qué tal se vive cerca del eje del mal?, ¿cómo se dice parka en tu idioma?

Pues después de esta introducción tan apañadita vamos al grano. Su director es Chan-wook Park, que desgrana en “Oldboy” el tema de la venganza. De hecho, “Oldboy” compone con las pelis “Simpathy for Mr. Vengeance” y “Simpathy for Lady Vengeance”, la conocida (en su casa que debe estar en Seúl) trilogía sobre la venganza del mismo autor. Los actores son… bueno, me ahorro transcribiros los nombres porque no los habéis oído en la vida y como son coreanos no vais a distinguirlos si vuelven a salir en otra peli. Eso sí, el prota es cuarentón y feo, como está mandado.

Y con estos ingredientes tan raros, raros… ¿por qué os estoy vendiendo que “Oldboy” es un peliculón? Si ni siquiera sale Jessica Biel… Pues porque todos sus elementos destilan una novedad y un buen hacer que hace tiempo que no se ven en las pelis comerciales y que apasionará a quienes realmente les guste el cine sin condicionantes. Empezando por el argumento, que huye de lugares comunes: el protagonista, un padre de familia juerguista, es secuestrado y encerrado en una habitación durante 15 años, en los que no ve a nadie y nadie le explica por qué está internado. Su único estímulo en ese tiempo es una televisión. Un buen día lo sueltan en la calle y le dicen que si descubre por qué le han encerrado esos años su secuestrador se suicidará…

Más no os cuento, y os recomiendo que no leais el guión en ninguna parte porque lo chulo es meterse en los zapatos del protagonista y sentir con él cómo las pasiones humanas (angustia, violencia, amor, odio, compasión…) nos llevan a extremos infinitos pero no por ello menos reales. No dudéis del excelente guión que tras este inusual principio evoluciona por vericuetos cada vez más extraños hasta llegar a un punto en el que todas las piezas del rompecabezas se unen. Y no dejéis de admirar el revolucionario estilo de realización de Park, que introduce elementos del cómic (la escena del martillo), del videojuego (la pelea en el pasillo del hotel) y del más puro cine clásico (la escena del album de fotos) con unas composiciones de gran plasticidad pero siempre al servicio del guión. El nivel técnico es depuradísimo y se cuidan las transiciones hasta el mínimo detalle. Incluso los títulos de crédito tienen una inquietante y original belleza.

“Oldboy” no es una peli para consumir y tirar, como si fuera un calimocho en un botellón juvenil. Es un excelente vino de una cepa singular para que cuarentones sin complejos degustemos apreciando detalles que antes se nos pasaban por alto. Y ya sabéis, a más viejo el toro, más duro el cuerno.

[tags]Chang-wook Park, Oldboy, cine coreano, Quentin Tarantino[/tags]

Si este soy yo, ¿quién era el de hace 1 año?

Un interesante artículo titulado “Free will and identity” (“Libre albedrío e identidad”) de Piero Scaruffi, un matemático que a lo largo de su carrera ha trabajado en temas tan peliagudos como la Teoría de la Relatividad General o Inteligencia Artificial. No sé si será un piernas, pero tiene un currículum bastante apañado.

El artículo está en inglés y puede leerse en esta página. Comienza así:

Cada año, el 98% de los átomos de mi cuerpo son reemplazados por otros: ¿cómo puedo afirmar entonces que soy el mismo que era hace 1 año o, todavía peor, que hace 10 años? ¿Qué es (dónde reside) mi identidad? ¿Cuál es “mi” relación con el metabolismo de mi cuerpo?

Scaruffi tontea con conceptos de mucho “peso”, como el alma, la identidad y la realidad, y se pregunta cosas interesantes. También propone algunas hipótesis, a veces incluso contradictorias, lo que demuestra que el tipo es capaz de defender una proposición y su contraria. Entretenido, vamos. Aquí va otra reflexión curiosa:

Algunos científicos (Albert Einstein entre ellos) han defendido que la consciencia tiene que estar fabricada por la realidad, que lo que sentimos es sólo una consecuencia del estado del Universo, que simplemente somos máquinas programadas por el resto del Universo.

Otros científicos creen lo contrario, que la consciencia fabrica la realidad, que tenemos el poder para alterar el curso de los acontecimientos. Creen en el libre albedrío.

¿Pensamos o somos pensados?

Buena pregunta, ¿eh? Buena, pero tramposa, como el propio Scaruffi argumenta a renglón seguido. En fin, esta y muchas otras cuestiones de interés en el artículo completo (aquí). Se lee en 15 minutos sin pensar. Pensando, en media hora.

[tags]Piero Scaruffi, libre albedrío, consciencia[/tags]

Mucho arroz para tan poco pollo

The walker
(The walker) – 2007

Sunshine

Dirigida por Paul Schrader
Con Woody Harrelson, Kristin Scott Thomas y Lauren Bacall

Valoración:

La lección de hoy ya la hemos repetido muchas veces, así que intentaré resumir el meollo de la cuestión: cuando uno se lo juega todo a una carta, lo único que importa es cómo se juegue esa carta. El resto de la baraja es irrelevante, y no vale decir luego “pero si he jugado muy bien… hasta que llegó la carta decisiva había jugado magistralmente y me estaba saliendo del tapete”. Pues habértelo pensado mejor antes de apostártelo todo justamente a esa carta.

Traducción: si planteas una película como una historia de intriga, con un crimen en el que hay que adivinar quién es el criminal, no me vengas luego con rollos macabeos diciendo que lo importante no es eso. No me digas, 2 horas después, que lo importante es el retrato de la sociedad, o los diálogos sutiles, o la metáfora que planteas sobre la mutación del lagarto de Alburquerque. Me la pela. Que no, tío, que no. Que me has aburrido y no me valen excusas de intelectualoide.

¿Alguien tiene todavía dudas sobre cuál es mi opinión de “The walker”? Pues que se lo haga mirar. Pero, por si acaso, abundaré un poco más en algunos detalles. La película, de salida, tiene una pinta excelente: Woody Harrelson, Kristin Scott Thomas, Lauren Bacall… vamos, que le pones a Iniesta y Messi y te sale un equipazo. Así pues, uno se sienta confiado en la butaca. Esto pinta bien. Y la película empieza. El ritmo es lento, ciertamente, pero como la historia está ambientada en la altísima sociedad de Washington, con senadores y congresistas incluidos, pues tiene cierto sentido que todo sea un poco pomposo, y que la gente no vaya a toda velocidad de un sitio a otro. Abundan las charlas de salón, los diálogos intrascendentes con dobles sentidos no demasiado punzantes. Es el precio de vivir en un mundo donde la apariencia lo es todo.

Y es en ese mundo donde, de repente, se produce un asesinato. Lástima que se produzca cuando ya casi llevamos media hora de película sin que haya pasado ninguna otra cosa relevante, pero bueno, qué le vamos a hacer. Con el asesinato consumado, uno piensa que la película cambiará de ritmo, como los atletas kenianos en los 10.000 metros. Pero no. Todo sigue igual. A cámara lenta. Vamos de una fiesta a una partida de canasta, y de una mansión a otra como si estuviéramos en una visita turística. No pasa nada. El principal sospechoso (Woody Harrelson) se agobia un poco, pero tampoco mucho, y los demás ni se inmutan. Resultado: lentitud. Más lentitud.

Poco más hay que contar. Los minutos pasan, pero los hechos no. A diez minutos del final, el personaje de Woody Harrelson ata dos cabos, y parece que todo se soluciona. O no. Tampoco queda claro, porque se supone que las intrigas políticas son tan complicadas que el espectador medio no puede entenderlas. Y, para no liarlo, el director prefiere pasar por encima de ellas y pedirnos que hagamos un acto de fe. Con el que, finalmente, llegamos a la conclusión de la película.

La sensación de decepción es en “The walker” especialmente frustrante, porque la calidad del elenco no se corresponde ni de lejos con el resultado final conseguido. Nunca tantos tan buenos hicieron tanto tan malo. O algo así. Al final, ni siquiera ellos pueden sostener un guión tan flojo. No sé si a un estadounidense le dirá algo más esta película, por aquello de que quizás conozca mejor cómo funcionan las alcantarillas de Washington. Aunque, la verdad, me imagino la misma película hecha en La Moncloa, y no me da ni frío ni calor. A menos que la protagonicen Jorge Sanz y Mónica Cruz, claro está, en cuyo caso sí me daría mucho frío, muchísimo. Tanto que saldría corriendo y no pararía hasta llegar a Washington.

[tags]The Walker, Woody Harrelson, intrigas políticas[/tags]

Tengo pruebas: mi última novela es buena… ¿o no?

El otro día os informaba de que acababa de publicar mi tercera novela, y os animaba a comprarla. Muchos de vosotros pensaríais: claro, tú qué vas a decir, si eres el autor… Pues bien, hoy he recibido la evaluación de una de las más grandes editoriales de este país, una que da unos premios muy gordos, y a la que no nombro porque no sé si puedo hacerlo, y sus abogados son mucho más numerosos y cobran mucho más que los míos. No es que vaya a decir nada malo, pero por si acaso.

Con “Dios en una estrella fugaz”, como creo que ya os dije, no me esforcé mucho por buscar una editorial “convencional” que me publicara. Básicamente porque con mi primera novela ya había descubierto que esforzarse sirve de bastante poco (y eso que en aquella ocasión conseguí que me publicaran, pero aun así el esfuerzo fue en general exagerado y frustrante). Así que con esta nueva novela me limité a enviarla a 3 editoriales en las que, a través de amigos, tenía una mínima garantía de que al menos se leerían el manuscrito. En Ellago me ofrecieron publicar la novela, pero la situación de la editorial es delicada; en Leqtor me rechazaron porque “no encajaba con su línea editorial”; y en esta cuya respuesta me ha llegado hoy… a eso vamos.

La contestación que he recibido es detallada y extensa, lo que demuestra que efectivamente se han leído el manuscrito. Y la evaluación que hacen es la siguiente (pongo sólo la “chicha” para no adelantar detalles de la trama a aquellos que se la van a leer):

Valoración comercial: 6

Análisis de la valoración comercial: Si se tiene un concepto unilateral de lo comercial como grandes misterios de la Historia a resolver sazonados con persecuciones, asesinatos y romances de folletín, esta novela desde luego no se ajusta a tan empobrecedora categorización, y, sin embargo, tiene la habilidad de profundizar en esa otra historia, escrita con minúsculas, que todos vamos redactando (a veces con borrones, a veces con caligrafía desordenada) día a día y que explica la dolorosa verdad de nuestra vida.

En este sentido, el autor se sirve de distintas tramas protagonizadas por personajes que aparentemente no tienen ningún tipo de vínculo para abordar temas como la prueba de la enfermedad, el vértigo del desengaño, el cáncer de la soledad, el riesgo de la confianza, los sueños rotos, la fe del descreído, un cúmulo de inquietudes humanas que convergen en la necesidad universal de dar y recibir amor a pesar de las heridas.

Valoración literaria: 8

Análisis de la valoración literaria: El autor posee un estilo literario bellísimo. El texto rezuma un sobrio lirismo que condensa precisión lingüística y deleite poético a un tiempo, una exquisita combinación que, junto a las historias de hondo calado, convierte la lectura no sólo en una experiencia estética sino también ética.

A pesar de que el argumento se componga de tramas aisladas, el autor tiene el don de hilvanarlas con la sutileza de quien, experto en la aguja, entreteje hilos invisibles que compactan los diferentes motivos de un tapiz sabiamente diseñado. [...] Vale la pena recalcar también la presencia de aforismos conmovedores que dilatan los nunca suficientemente amplios horizontes de la reflexión.[...] Una novela deliciosa.

Junto al informe de lectura, venía una carta en la que se me informaba de que “a pesar de la muy buena valoración literaria y de la aceptable valoración comercial, y después de muchas dudas, lamentablemente la decisión ha sido negativa en cuanto a la publicación del libro”. Esto es lo que hay.

Así que, ya que no van a publicarme, he pensado que al menos podía intentar que la evaluación de un “experto” neutral me sirviera para conseguir algún lector más por mi cuenta. Y, de paso, para colgarme una medallita. Aunque sólo sea en la moral.

Física para todos

Un vídeo que resume en 2 minutos la Teoría de Cuerdas (últimamente evolucionada hacia la Teoría de Branas, pero para el caso da lo mismo). Fermiones, bosones, masa, energía, 10 dimensiones, y la relación entre todos ellos, convenientemente simplificada en forma de pato. Sinceramente, si alguien no ha oído hablar nunca de estas cosas, no creo que el vídeo le vaya a dar ninguna idea ni ligeramente remota. Y además está en inglés. Pero por si acaso, yo lo pongo. Ha sido el ganador del premio “Teoría de Cuerdas en 2 minutos o menos” convocado por la Universidad de Columbia. Algo tendrá.

[tags]teoría de cuerdas, branas, física elemental, física subatómica[/tags]

Tanto susto pa ná

1408
(1408) – 2007

1408

Dirigida por Mikael Håfström
Con John Cusack y Samuel L. Jackson

Valoración:

Las películas de miedo se dividen en 3 categorías: las de terror, las de asco, y las de susto. Las de terror son aquellas en las que al final la trama tiene algún tipo de explicación, y después de aguantar toda la peli agarrados a la butaca hasta dejar nuestras huellas digitales grabadas en bajorrelieve en los reposabrazos, finalmente obtenemos la recompensa de una explicación al misterio que tanto miedito nos ha metido en el cuerpo (la explicación no tiene por qué ser buena, pero al menos el director lo intenta). Ejemplo: El sexto sentido. Las de asco son las típicas de adolescentes medio en pelotas, que después terminan haciendo series de televisión, perseguidas por un psicópata con careta y motosierra. Ejemplo: Viernes 13. Y las de susto son la segunda división de las de terror, porque, después de tenernos una hora y medio dando saltos en el asiento, al final terminan y nos dejan más colgados que un moco de Alien. Ejemplo: “1408″.

Y casi es peor cuando, como pasa en “1408″, la peli está bien hecha, los actores son muy buenos, y la trama te va atrapando hasta que llega un momento en el que estás convencido de que todo eso tiene que llevar a alguna parte. Y claro, cuando al final no lleva, pues te quedas con cara de idiota.

La película trata sobre un escritor rebelado de la vida que ahora se gana los garbanzos escribiendo una especie de “guías de sitios terroríficos”, desde hoteles a cementerios pasando por las típicas mansiones embrujadas. Tanta visita a ese tipo de sitios donde, a pesar de la fama, nunca pasa nada, lo han convertido en un escéptico del quince, y la verdad es que ya hace su trabajo como si estuviera en una ventanilla clasificando impresos. Pero de repente un día recibe una postal anónima con un simple mensaje: “Hotel Dolhpin, no te alojes en la habitación 1408″. Y a partir de ahí, leña al mono.

Como ya he dicho antes, la película está bien hecha, John Cusack está (como siempre) extraordinario, y el terror está bien dosificado. En ocasiones, demasiado dosificado, pero en este tipo de películas yo creo que es mejor quedarse corto que pasarse. Y la historia se enreda y se enreda hasta que sin darse cuenta uno se enreda también y está deseando saber qué pasa al final, qué es realidad y qué es sueño, o si todo es realidad o todo sueño (y teme que pueda ser esto último)… pero al final, ni chicha ni limoná. Ni pa ti ni pa mí. Todo queda en una película que apuntaba a ser una buenísima película de terror, pero que finalmente se queda en una simple película de susto. Buh, qué miedo.

[tags]1408, John Cusack, películas de terror[/tags]

He publicado mi tercera novela

En esta ocasión no voy a hacerme el graciosillo como cuando publiqué “AKA”, intentando ganar adeptos para la causa con un e-mail chistoso, porque esta vez no he escrito una comedia. Así que iré directo al grano: he publicado mi tercera novela, titulada “Dios en una estrella fugaz”, con una empresa de EEUU llamada “Lulu” que publica y vende libros por Internet. Como curiosidad, la empresa la ha creado Bob Young, quien en su día fue co-fundador de Red Hat Linux.

Así que los que quieran comprarse “Dios en una estrella fugaz”, sólo tienen que dirigirse a la web de mi editorial particular: www.EditorialAlaxe.com. Cuando lleguéis a la página de compra de “Lulu” veréis que allí también se pueden leer las primeras páginas de la novela. Si alguien tiene alguna duda sobre el proceso, o si simplemente quiere ponerse en contacto conmigo, puede enviarme un mensaje por e-mail o a través de la página de contacto de este blog (en la barra superior).

PS: Algunos de vosotros recibiréis también un e-mail con esta misma información. No es mi intención dar la brasa, pero me ha parecido que lo mínimo que le debo a aquellos que se compraron “AKA” en su día es informarles personalmente de que he publicado otra novela. Es sólo eso.

PPS: Si después de leer la novela alguien cree que está bien, y quiere recomendársela o regalársela a otro alguien, tendrá todo mi agradecimiento. Como seguro que ya habréis deducido por lo que os he contado antes, la única “herramienta” de promoción de “Dios en una estrella fugaz” van a ser sus lectores.

Siempre nos quedará Londres

Part Monster
Piano Magic

Piano Magic - Part Monster

Clic aquí para escuchar muestras en Amazon

Valoración:

Londres es a la música lo que MacGyver al bricolage: recoge al mismo tiempo la esencia y el ideal al que todos aspiramos. La música británica es siempre elegante, pura, el rock suena limpio y primitivo, y el pop suena refinado y espiritual. Da igual que toquen 4 peludos de Liverpool o un grupo de mods londinenses, al final el sonido siempre es lo que debería ser. No hay sorpresas, para lo bueno y para lo malo.

En el caso de “Piano Magic” es más bien para lo malo. Porque estos tipos (que, por cierto, no tocan el piano en todo el disco) tienen la solvencia que todo británico demuestra con una guitarra en las manos, pero no aportan nada especialmente llamativo a lo que ya hemos escuchado muchas veces desde que tiramos pelillos a la mar con la Armada Invencible y volvimos a permitir la importación de música de las islas. La primera referencia que se me vino a la cabeza cuando empecé a escuchar “Part Monster” fueron los Prefab Sprout, que tantas tardes de gloria me dieron en mi juventud. Incluso se me vino a la cabeza Level 42 en algún momento, aunque no en muchos.

Y es que, para mi gusto, “Piano Magic” sobreinstrumenta sus canciones. El productor se habrá quedado a gusto, desde luego, porque algunas piezas parecen un cruce de Metallica con los Bluebells, y de un cruce así no puede salir nada bueno. Aunque en el disco también hay, por supuesto, esas canciones elegantes, típicamente británicas, serenas y contenidas, de las que hablaba antes, y que se dejan escuchar sin ningún problema e incluso con alguna que otra satisfacción. Es esa música indiscutiblemente inglesa que resiste el paso del tiempo y va pasando el testigo de generación en generación. Igual que a Humphrey Bogart siempre le quedaba París, al aficionado a la buena música siempre le quedará Londres. Thank God.

En resumen, y en conjunto, el disco se queda en un aprobado. Holgado, pero aprobado. Sé que esto enfadará a los numerosos fans de este grupo, pero la vida es dura. Y los “Piano Magic”, mira tú por dónde, a mí me han resultado un poco blandengues. O, casi peor, duros pero sin fundamento. Un poco de perejil podría ayudar.

[tags]Piano Magic, Pop inglés[/tags]

“24″ en 1994

El episodio piloto que nunca llegó a estrenarse. Jack Bauer sin móvil, sin satélites, sin Internet a toda velocidad, sin PDA, sin portátil… pero igual de atrapado que siempre. Han pasado sólo 13 años y parece que va a salir Robespierre en cualquier momento.

Si Pericles levantara la cabeza

Vídeo de la primera (y última, porque la destituyeron inmeditamente después) intervención de la portavoz de Educación del PSOE en la Diputación General de Aragón. Para que os hagáis una idea del asunto, empieza diciéndole al presidente del parlamento “sí, cariño mío, lo que tú quieras”. Y a partir de ahí, un no parar. Por cierto: es psicóloga. No digo más.

Y por el mismo precio, debajo del primero, aprovecho este post para colgar también un nuevo vídeo de la colección “ladrones lamentables”. La profesión está fatal últimamente.