El círculo empieza a cerrarse

A veces uno tiene que admitir que el destino es, cuando menos, juguetón. Quienes se hayan leído AKA sabrán que en el mundo ficticio (¿?) que pinto en la novela todos los mercados tienen dos únicos competidores, que a su vez siempre pertenecen a los dos grandes imperios comerciales que se han repartido el planeta. Los medios de comunicación responden a este mismo esquema, y, de ese manera, existen dos únicos grupos “mediáticos”: La Verdad y El Auténtico.

Pues hete aquí que me informan de que el pasado mes de diciembre apareció una crítica de AKA en el principal periódico de Murcia. Es la primera crítica (al menos que yo sepa) que se escribe sobre AKA. ¿Y cómo se llama ese periódico que inaugura lo que, sin duda, será una interminable sucesión de críticas favorables? Pues se llama La Verdad. Chúpate esa.

La crítica, como decía, ha sido francamente favorable. Yo, desde luego, estoy encantado con ella, sobre todo teniendo en cuenta que no conozco al crítico de nada y él tampoco debe de saber ni quién soy yo (como demuestra el hecho de que en un momento de la crítica me llama José Ramón Gómez… es lo que tienen los apellidos extranjeros). Y para festejar tan magno acontecimiento, cuelgo aquí dicha crítica para que todos mis amigos se alegren conmigo, y para que a todos mis enemigos se les agraven las úlceras de estómago con las que seguramente Dios los ha castigado ya.

Así pues, quienes quieran ver la crítica escaneada del periódico en papel, pueden hacer clic aquí. Para ver la crítica en la versión de Internet del suplemento cultural de La Verdad, hacer clic aquí. Y para los más vagos, pongo a continuación el texto íntegro a pelo.

Una genial y fantástica locura

Hace unos pocos años, en 2001, contra todo pronóstico, una novela de un joven treintañero llamado Pablo Tusset, inédito hasta entonces, se convertía en uno de los libros más leídos en toda España. ¿Su título? Lo mejor que le puede pasar a un cruasán. El escritor en cuestión se arriesgaba a de ser despreciado por un público acostumbrado a otro tipo de literatura mucho más seria y realista, que es la que hemos heredado en España desde los tiempos del Mío Cid, y que pesa como una verdadera losa sobre nuestras conciencias. Quiero uno decir con ello que la literatura de humor no es un género que vaya demasiado con nuestro carácter cuando pasamos del chiste oral al papel escrito con ciertas pretensiones literarias. Humor, sí, pero humor negro, quevedesco, a lo Gutiérrez-Solana con su España negra.

José Ramón Pérez, del que sabemos que nació en Orense en 1966, que estudió ingeniería industrial y que hace tres años sacó a la luz su primera novela, titulada El caos y los amores infinitos, nos presenta en esta ocasión una obra con el raro título de AKA en la que deja constancia, en primer lugar, de sus especiales dotes como narrador, capaz de mantener un potente hilo discursivo a lo largo de estas páginas, sin que en ningún instante decaiga la atención y el interés del lector. Una obra en la que predomina el tono humorístico, es cierto, pero con ciertas matizaciones. No es, para empezar, un humor ligero ni chabacano (así sucede, en no pocas ocasiones, en la citada obra de Tusset), sino, antes bien, basado en la parodia y, sobre todo, en la fina ironía que nos conduce de inmediato a ciertos clásicos latinos, como el inolvidable y espléndido Marcial.

José Ramón Pérez emplea con enorme brillantez la técnica del distanciamiento al situar su acción en un lejano futuro. Esto habilita al autor a realizar, sin dejar de sonreír y divertir al lector, una feroz crítica de la sociedad actual, con lo que se pone sobre el tapete la hipocresía que nos circunda. Los dos atributos básicos que ahora -¿y cuándo no?- caracterizan a todo ciudadano honrado son su nómina mensual y una hipoteca a tipo variable «que evitaba que pudiera hacer uso excesivo de aquélla». Una genial, fantástica y contagiosa locura.

José Belmonte Serrano

‘AKA’. José Ramón Pérez. Editorial Alaxe. 385 páginas. / 17 e

Estoy encantado. El día que el mundo se entere de esto, ya será la leche.

2 Responses to “El círculo empieza a cerrarse”


  • el crítico de murcia no se ha enterado muy bien del (ciertamente extraño) apellido de josé ramón lópez, y tampoco se ha pispado de lo de la ilustración de la portada…

  • Ni del Pérez, ni de la ilustración de la portada, ni de la letra de “Hotel California”… ni de que su propio periódico tiene el mismo nombre que el que uso en la novela. Pero yo le perdono todo eso porque me ha hecho una crítica que ni mi propio padre sería capaz de mejorar.

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