En el suplemento cultural del periódico “La Verdad” publican esta semana una crítica de mi tercera novela, “Dios en una estrella fugaz“. La página original está aquí. El texto de la crítica es este:
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Cuando llueven estrellas
COORDINA: JOSÉ BELMONTE SERRANO
Dios puede estar en una estrella, o haber huido de ella, cobijar bajo su sombra omnipotente a todo ser vivo, o desertar incluso del olvido. Esa tremenda disyuntiva es la que plantea el gallego José Ramón Pérez en esta novela, en la que concede la voz protagonista al catedrático agonizante Sebastián Lasalle, que mantiene un intenso diálogo con su mujer muerta, como si le fuera anunciando el poco tiempo que les queda para volver a reunirse.
Todo transcurre en esa jornada de agosto en cuya noche San Lorenzo llora lágrimas en forma de perseidas. Esa noche morirá Sebastián Lasalle, pero antes el autor nos presenta, en una lograda narración musical y paralelística que converge en las páginas finales, a unos cuantos personajes que han estado cerca del catedrático, cada uno con su conflicto a cuestas. Como Beatriz, su hija, arrasada por una ruptura matrimonial en la que espera no naufragar; o su otro hijo, Sebastián, venido de Norteamérica con una amiga brasileña para despedirse de su padre.
Cada uno de ellos es una llave que conduce al lector hasta la existencia de otro. Don José, el cura que asiste al moribundo, será una pieza clave en el encuentro de Suso Taboada, promesa futbolística abortada por un accidente que le dejó en silla de ruedas, con Layla, una joven huérfana que arrastra las secuelas y el miedo de una violación, dos seres extraviados que se conocerán a través de un Chat. Rubén, el médico que atiende a los enfermos terminales, hallará a Teresa, ex drogadicta, ex delincuente, casi ex mujer, que ve en el doctor una luz que la redima de la agonía de su antiguo novio, ahora al borde de su última dosis.
Y Tomás, el hombre que cuidaba la casa de Sebastián padre, también huérfano de hijo, aferrado a sus recuerdos y a la única compañía de un perro que echa de menos a su amo casi tanto como él. Cada cual arrastra un equipaje de amarguras, cada cual vive y sufre y ríe, con ese dios sobre sus cabezas, mudo y expectante, permitiéndoles lanzar los dados de su destino, porque el dolor rezuma en muchas páginas de esta novela. José Ramón Pérez lo sabe y se transforma en narrador coral porque ésa es la única manera de estar un poco más cerca de la realidad. Lo de menos, salvo en el caso de Sebastián Lasalle, es cómo terminen entrelazados, lo verdaderamente importante es, sin duda, el proceso que les lleva a acercarse unos a otros.
Antonio Parra Sanz
‘Dios en una estrella fugaz’. José Ramón Pérez. Editorial Alaxe. 215 páginas.
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¿Y la crítica dónde está?
mmm… Pedazo de Spoiler
No me gusta demasiado. Quiero decir, no me gusta nada. Menos mal que he leído, releído y masticado la novela porque de lo contrario busco a este hombre “Antonio Parra” y lo mato. No diré las razones porque son evidentes (además, esto es un lugar público y hay que guardar las formas); me sentiría mucho mejor si un crítico de cine me dijera que “El sexto sentido” es una peli sobre un niño desquiciado que ve fantasmas, se pelea en el cole y es atendido por un psicólogo que (¡no os lo perdáis!) está muerto desde el principio (jua, jua de ultratumba). Y aunque la peli de marras no tiene mucho más fondo, creo que se pueden decir muchas cosas sobre una obra (manteniendo cierta objetividad) sin descubrir la trama.
Aunque realmente ni siquiera descubre la trama, ya que no dice nada sobre el fondo y destino de estas personas, lo que las une, lo que desean, la pérdida de horizontes, etc, etc… (y si tiene tal intención lo hace muy mal porque yo no lo detecto). Simplemente se apoya en lo más básico e irrelevante, en detalles del relato que no tienen más función que quizás la de estructurar. No digo que no sean importantes, pero es que el tío se apoya tan mal, escribe tan mal que lo que dice suena demasiado simple. No sé, me fastidia soberanamente tanta simplificación. Uno puede extraer de un texto las ideas principales; dejarse llevar por la calidad de la prosa o la tensión de la trama; buscar la idea general de un escrito realizando una lectura superficial pero este señor no sé muy bien lo que ha hecho.
En fin querido, que está muy bien que critiquen tu novela y le den todo el bombo del mundo porque lo merece. Hasta podemos permitir que se digan cosas que nos suenan “raras” (siempre resultan extraños los comentarios de otros respecto de algo que ya has hecho tuyo), pero si yo fuera tu manager no dejaría que publicaran esas cosas. O sí. A saber.
Jeremiah, la crítica está en el link que hay en la palabra “aquí”… pero vamos, veo que las sutilezas no calan entre este público garrafón, así que pongo ahora el link más explícito:
http://canales.laverdad.es/ababol/pg080607/suscr/nec3.htm
Me parece que quizá Jeremiah sabía donde estaba el link y aún de esta manera sigue preguntándose dónde está la crítica.
Vamos, que yo me lo he tomado como una pregunta irónica (¿no?)
Además, has copiado el textito… (¿me estoy perdiendo algo?)
No sé… igual me he liado yo. A ver si Jeremiah nos aclara la intención.