Abandonado en una gasolinera

El niño de Marte
Martian Child (2007)
El niño de Marte

Dirigida por Menno Meyjes
Con John Cusack, Bobby Coleman, y Joan Cusack
 
Valoración:   

Ser extraterrestre es difícil. Muy difícil. Y cuando tienes 6 o 7 años, más todavía. El protagonista de esta película, un huérfano de esa edad que cree firmemente que viene de Marte y está en la Tierra de paso, nos lo demuestra. Aunque, para dificultades, tampoco dejemos a un lado las del personaje que interpreta el gran John Cusack, un hombre que ha enviudado recientemente y que decide adoptar al niño marciano. Y justamente de eso va la película: de la extraña e irregular relación entre estos dos personajes que, por diferentes razones, se encuentran solos y se sienten diferentes. Lo uno lleva a lo otro. O, mejor dicho, lo otro lleva a lo uno.

Tengo que confesar que yo no puedo ser objetivo a la hora de criticar esta película, porque a mí también me abandonaron los de mi planeta en una gasolinera cuando era un crío. Me dijeron que fuera a comprar tabaco para toda la nave, y cuando volví sólo quedaba el cráter que provocó el despegue apresurado. Yo, a diferencia del crío de la película (que ha probado ya muchas familias sin llegar a quedarse con ninguna), estoy encantado con la familia que me tocó, y en general me encuentro en la Tierra razonablemente bien. Pero claro, siempre hay momentos en los que uno se acuerda del platillo, de sus colegas de planeta, y mirando al cielo nocturno desde la terraza no puede evitar gritar al espacio intergaláctico: ¡cabrones!

Con estos antecedentes, se entenderá que la película me haya encantado. Y estoy seguro de que, en general, le encantará a todo el mundo, porque en el fondo todos nos creemos superespeciales y a todos nos consuela pensar que tenemos algo diferente a los demás (porque si tenemos algo diferente, si realmente somos diferentes y superespeciales, entonces… coño, igual no nos morimos como los demás). Es ese afán de querer ser diferentes lo que, paradójicamente, nos hace iguales a todos, como ya descubrió el niño de Los increíbles. En cualquier caso, tanto aquellos que no se hayan creído jamás extraterrestres, como los que, como yo, realmente lo son pero lo disimulan muy bien, pasarán un muy buen rato con El niño de Marte. John Cusack está, como siempre, magnífico. Su hermana Joan Cusack lo mismo. Y el crío, un tal Bobby Coleman, parece tan marciano que hay momentos en los que uno llega a dudar de que todo sea una fantasía infantil.

Si hay que ponerle algún pero, es cierto que “El niño de Marte” tira de topicazos en algunos momentos. Pero también es verdad que no parece que Menno Meyjes, el director de la peli, pretenda reinventar el lenguaje cinematográfico contemporáneo. Más bien al contrario: da la impresión de que quiere, simplemente, contarnos una historia bonita. Y lo consigue. A mí, ya me vale. Si además esta película llega de alguna manera a mis congéneres, y los hace recapacitar sobre su actitud hace años, y eso hace que decidan de una puñetera vez volver a por mí, aunque sólo sea para darme explicaciones, entonces la felicidad ya será completa. Chicos: yo sigo yendo al cráter todos los martes a las 11. A ver si aparecéis algún día, que la gente ya me mira mal. Bueno, me mira mal desde hace tiempo, pero, como nos enseña “El niño de Marte”, ser raro también tiene su encanto. Aunque también hay que decir que cuesta unos años encontrárselo. Unos laaargos años.

El trailer, en español y en versión original

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