Mitin para imbéciles

Redacted
Redacted (2007)
Redacted

Dirigida por Brian de Palma
Con Izzy Diaz y Daniel Stewart Sherman
 
Valoración:   

Ahora mismo no recuerdo ninguna otra película a la que le haya dado un rosco recientemente (me estoy haciendo demasiado blando), pero incluso aunque lo recordara, dudo de que el rosco pudiera ser del mismo tamaño que este. Vaya patata de película. Vaya basura. Vaya coñazo. Vaya todo. Es que no hay por dónde cogerla. Ni el argumento, ni los actores, ni la dirección, ni la acción (inexistente)… nada, que diría Carmen Laforet. Bueno sí, hay algo: un mitin. Un mitin tan malo como los mítines de verdad, tan obvio, tan trillado, tan tópico. Brian de Palma debe de pensarse que todos somos idiotas, y que la Humanidad necesita tíos iluminados como él (?) que le cuenten lo que realmente pasa ahí fuera, quién es bueno y quién es malo, qué nos tiene que parecer bien y qué nos tiene que parecer mal. Y nos lo cuenta muuuuy despacito y con muuuuchos estereotipos, no sea que no lo entendamos. Y con una música pretenciosa y lúgubre, como la que ponían en las primeras películas de cine mudo. Porque, ya digo, somos tontos y hay que asegurarse de que nos asustamos mucho mucho, y de que nos indignamos mucho mucho.

Obviamente no voy a dedicarle ni cinco minutos a esta patraña. Sólo diré, como ya he mencionado, que es un mitin. Un mitin de vergüenza ajena. Brian de Palma nos quiere contar lo abominable que resulta la Guerra de Iraq y lo malísimos que son los gringos, y para hacerlo escenifica un hecho real que todos conocimos en su día: un grupo de soldados estadounidenses decidió violar a una chica de 15 años iraquí, y además de consumar su ruin plan terminaron también por matar a toda la familia de la muchacha. Hijoputas tarados, desde luego, los hay en todas partes, y el ejército gringo no se libra de ello, con el agravante de que a su cuota de hijpoputas tarados les da armas, los agrupa durante días en los que lo único que hacen es aburrirse y dejar que sus neuronas se oxiden todavía más, y les ofrece una especie de mal entendida protección entre “compañeros de armas”. Con esos mimbres el resultado son, desgraciadamente, cosas como las que sucedieron en el miserable crimen que relata esta película.

Pero todo eso, que en su día salió en todos los periódicos, que escandalizó al mundo y que nos demostró (una vez más) que en esta vida no hay buenos buenísimos ni malos malísimos, Brian de Palma lo coge y lo usa, precisamente, para intentar demostrarnos que sí, que hay buenos buenísimos y malos malísimos pero que son justamente los contrarios de quienes nosotros (o quien sea) nos creíamos. Que los iraquíes son unos tíos cojonudos y que los gringos republicanos son todos una panda de delincuentes en potencia.

Y, repito, lo hace con tal obviedad, con tal torpeza, que ofende incluso a la inteligencia más elemental. Añadamos a eso que la película está filmada y narrada como si fuera un documental (supuestamente grabado por uno de los propios soldados con su cámara de vídeo), y tenemos un conjunto infumable. Uno acaba indignado por la tomadura de pelo, y mareado por los continuos movimientos espasmódicos de la cámara. Al terminar, hay que meterse los paracetamoles de tres en tres. Y lo único que uno piensa en ese momento es en meterle también los paracetamoles de tres en tres a Brian de Palma, pero por otro sitio, y sin quitarle el envoltorio. A ver si así se le quitan las ganas de volver a hacer un bodrio como este, y, aun encima, cobrar entrada para verlo. Hay que tenerlos cuadrados. No, los paracetamoles no, los otros. Bueno, y los paracetamoles también.

El trailer, en español y en versión original, tan pretencioso, egocéntrico y patético como la película completa

1 Response to “Mitin para imbéciles”


  • Curiosa historia la mía con esta peli. Hace tiempo comentaba con una persona bastante afín en gustos y a la que respeto mucho, que llevaba tiempo sin ver producciones interesantes, que el cine ya no era ningún arte (ni séptimo, ni octavo), que se estaba transformando en un producto difícil de catalogar, para un público primitivo… algo muy raro.

    Me dijo que viera Redacted.

    Sé que a él le interesa Bryan de Palma. Sé que a mí no me interesa en absoluto. Sé que él entiende mucho de cine. Sé que “entender mucho de cine” no significa nada.

    Investigué el “asunto” Redacted. Y, por supuesto, me negué a verla.

    Solamente la “idea” me producía un rechazo visceral.

    Se lo comenté a mi amigo y, no obstante, me dijo: échala un vistazo.

    ¿Qué tiene de interesante con esa trama tan asquerosamente pretenciosa y sensacionalista… Acaso va a criticar lo mismo que está haciendo?, pregunté. Y me dijo algo así como “la forma”… Al menos, entendí que debía ser el cómo estaba hecha, más que lo que cuenta.

    Ni con esas.

    Hay argumentos que lo dicen todo. Me pasa con estas pelis lo mismo que con el “arte” comprometido. Sarpullidos me salen.

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