Niña de fuego
Buika

Valoración:

La crisis ha llegado y en 1y1y1, conscientes de los principios más elementales del marketing de Carrefour, empezamos con las promociones 2×1. Por eso hoy, con la crítica a este disco de laartistaantesconocidacomoConchaBuika, y ahora conocida simplemente como Buika, os llevaréis también una crítica al libro de Steven Johnson “Sistemas Emergentes“. Este libro me lo leí hace años, cuando empecé a interesarme por el tema de los Sistemas Emergentes (sí, el título es autodescriptivo), pero ahora me viene bien para hacer la crítica de Buika, y yo soy muy de aprovechar las sobras para hacer croquetas.
Lo de los Sistemas Emergentes (también llamados Sistemas Complejos) es como lo de “El cisne negro” que criticaba aquí hace poco: la idea en sí es tan simple y tan obvia que parece una estupidez. Pero si uno rasca un poco, aparecen implicaciones, cuando menos, interesantes. En el caso de los sistemas emergentes la idea es esta: la suma de las partes no explica el todo. ¿Ejemplos? Nosotros mismos. La suma de las propiedades de los átomos que nos forman no explica el funcionamiento de un ser humano. De hecho, no hace falta apuntar tan alto: la suma de las propiedades de dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno no explican las propiedades del agua. O incluso más abajo: la suma de las propiedades de dos átomos de oxígeno separados no explican las propiedades de la molécula de oxígeno que está formada, precisamente, por dos átomos de oxígeno. Y esto aplica también a las ciencias sociales: cuántas veces hablamos del comportamiento de “las masas”, conscientes de que muchas veces la gente hace cosas “en masa” que no haría por separado. Emerge un comportamiento colectivo.
Bien, hasta aquí la exposición de la teoría de los Sistemas Emergentes. Y ahora la crítica al libro de Steve Johnson: es malo. Y una vez salvado el trámite de la promoción (como en las promociones de verdad, el regalo es una porquería), vamos al disco de Buika. Que, para qué os voy a engañar, tampoco es gran cosa (como en las promociones de verdad, las marcas que tienen que tirar de promociones tampoco son gran cosa). Y el problema del disco es, precisamente, que la suma de las partes no explica el todo.
Buika tiene una voz atractiva (pelín rasgada, sensual, bien educada), canta bien y con estilo, es negra (que siempre viene bien cuando uno es famoso, si es pobre entonces viene bastante mal), canta canciones bonitas y, en muchos casos, que todos conocemos (copla española de toda la vida)… y, sin embargo, la suma de todas esas partes buenas, incluso brillantes, se convierte en un todo plano. ¿Por qué pasa eso? No se sabe. Lo de los Sistemas Emergentes todavía no está claro. Pero lo que sí está claro es el principio, lo de las partes y el todo. El disco de Buika es una buena prueba de ello, lo que quiere decir que hay que seguir estudiando. Buika no, los científicos. Porque Buika, insisto, ya tiene la técnica y las tablas necesarias. Pero le falta algo. Vaya usted a saber qué.
Algunos vídeos del disco
“La falsa moneda”
“No habrá nadie en el mundo”





0 Respuestas a “Dos por uno”