Ahora o nunca
The Bucket List (2007)

Dirigida por Rob Reiner
Con Morgan Freeman y Jack Nicholson
Valoración:

Me cuenta Paditasawa, que sabe mucho de tenis, que sigue siendo una gozada ver jugar a gente como McEnroe, Borg, Jimmy Connors, o incluso a él mismo, que también es una vieja gloria (bueno, lo de “gloria” está por comprobar, de lo de “vieja” da fe su última revisión médica integral que yo le recomendé no hacerse). El caso es que, como dice el refrán, el que tuvo retuvo. Y el que tuvo una cantidad ingente, retuvo una millonada. Verbigratia, y trasladando el ejemplo tenístico al mundo de la farándula, Morgan Freeman y Jack Nicholson. Que no es lo mismo que decir, pongo por caso, Loles León y Antonio Resines. Ojito.
“Ahora o nunca” es, en sí misma, una película de sábado por la tarde en Navidad. Una historia sensiblona, entrañable, tierna, con personajes abrazables y trama que nos habla de las grandes verdades de la vida. El amor, la amistad, la familia (no en el sentido corleónico, sino en el tradicional), las cosas sencillas que el mundo nos ofrece y que nosotros no sabemos apreciar hasta que estamos a punto de estirar la pata. Lo dicho: una película que es carne de Antena 3. Y lo sería si no fuera porque ahí tenemos al amigo Morgan Freeman (que, como creo que ya he dicho varios cientos de veces, es efectivamente amigo mío, vamos, somos uña y carne desde que una vez le cedí un taxi en San Sebastián) y a Jack Nicholson. Dos tíos que han ganado el Gran Slam cinematográfico varias veces, y que ahora se limitan a hacer partidos de exhibición para deleite de los auténtidos aficionados al tenis peliculero.
Es difícil decir quién está mejor. Cada uno interpreta su papel de toda la vida; Freeman es el buen hombre con principios, pacífico, reflexivo, tranquilo; Nicholson es el cascarrabias que está en contra de todo por sistema, maniático, excéntrico, genial en su locura. Y así, mano a mano, los dos monstruos (en el sentido figurado, aunque Jack Nicholson está como un becerro) suben esta peliculita de sesión de sobremesa a la categoría de pelicula (no peliculón) de sesión principal. Nos emocionan, nos divierten, nos enganchan. Y gracias a ellos pasamos un rato espléndido frente a la pantalla. De eso se trata, ¿no? De eso se trataba, al menos, cuando el cine era lo que era cuando estos dos fenómenos construyeron las dos leyendas que son hoy. Pues no hay nada más que decir. Que no se pierda ese espíritu.
El trailer en español y en versión original





































