Zoolander
Zoolander (2001)

Dirigida por Ben Stiller
Con Ben Stiller y Owen Wilson
Valoración:

No sé qué estaría haciendo yo en 2001, probablemente revisando la trilogía de “La jungla de cristal“ en busca de pistas ocultas que pasan desapercibidas a la mirada del espectador poco exigente. Cosas como que Bruce Willis, escrito al revés, es Silliw Ecurb, que, a su vez, visto en un espejo, es 5111W 3)U7D, lo cual, pasado a hexadecimal y multiplicado por el número de terroristas que mata el viejo Bruce, da 12. Inquietante, ¿eh?
El caso es que, mientras yo me dedicaba a ese tipo de menesteres, Ben Stiller en 2001 estaba rodando una película de la que yo no había oído hablar hasta hace poco. Pero lo que me contaron de ella me gustó (“es divertida”, “la risión”, “ja, ja”), así que me tomé 2 semanas de vacaciones para conseguir una copia absolutamente legal de la peli (no olvidemos que es de 2001) y pagué lo que me pidieron cuando finalmente la conseguí. Sí, lo sé, dar de comer a la SGAE es caro e incómodo, pero yo siempre he pensado que el trabajo duro debe ser recompensado, y obro en consecuencia.
Joer, cada vez vamos peor. Ya estoy en el tercer párrafo y todavía no he dicho nada de la película. Y los estudios de la Universidad de Quantico, Virginia, indican que los artículos de más de 3 párrafos sólo tienen un 8% de lectores, incluyendo a los analfabetos. Esto hay que resolverlo rápido: la película es divertida, aunque no te partes la caja, y hace una caricatura del mundo de la moda que, al menos a mí personalmente, no me parece tan alejado de la realidad. Reconozco que todos los modelos y todas las modelas (aprovecho para saludar una vez más a nuestra inteligentísima ministra de igualdad) me parecen imbéciles, sin excepción. Subrayo el “me parecen”; seguro que algunos y algunas de ellos y de ellas son y san inteligentes e inteligentas, pero y pera yo y ya no lo puedo ni pueda comprobar (¡qué suerte, por fin una palabra que termina en “r”).
Resumen rápido para el 8% que sigue leyendo, incluyendo a los analfabetos (que nadie vea en esto una referencia velada a nuestra brillantísima ministra de igualdad, por favor, lo niego rotundamente): la peli es entretenida, tiene algunos golpes geniales, y la parodia al mundo de la moda es, cuando menos, un servicio a la sociedad. Así que los que no la hayan visto, que se cojan 2 semanas de vacaciones y que paguen lo que les pida el primer listo de turno por un DVD. Y que nadie vea en esto una referencia velada a la SGAE, ejemplo de esfuerzo y sacrificio para nuestra juventud, y futuro destino de nuestros cachorros más brillantes que, por supuesto, querrán ser actores, actrices y cantantes. El mundo está a salvo. Como dice Zoolander en la película: “un día en la escuela me di cuenta de que era muy guapo, y pensé que podría dedicarme a eso profesionalmente”. Así estamos.
El trailer (sólo lo he encontrado en versión original, se siente).













