Sé que cada vez que publico algún artículo sobre Física la audiencia del blog cae en picado. Vale, tal vez saber qué es un bosón y un fermión, o la vida media de un neutrino, no sea muy útil en la vida diaria. Sin embargo, y como demuestra el testimonio que incluyo a continuación, conocer los principios elementales de la Física puede evitarnos muchos disgustos, amén de fracturas varias y discusiones interminables con la compañía de seguros.
Los hechos que se narran a continuación sucedieron, como no podía ser de otra manera, en Galicia Caníbal. Concretamente en Pontevedra. Porque los de Pontevedra son… pues eso, son de Pontevedra. Los de Orense somos más finos. O, al menos, tenemos más sentido común. Y sabemos Física, aunque sea elemental.





Me ha encantado la expresión de “perdí mi presencia de espíritu”. Se la voy a copiar sin falta y me ha llamado también la atención que este hombre padeció “quebraduras ” que no fracturas, de huesos.
Tipo curioso, la verdad.
desopilante.siempre me parecieron crueles los chistes acerca de gallegos, pero historias como éstas dan tela para cortar… ja ja ja
Los gallegos somos únicos… para lo bueno y para lo malo
A mí también me ha encantado lo de “la presencia de espíritu”. Y lo de “filizmente”. En fin, es una joya.
que grande… jijij. españa sin galicia y sin los gallegos no sería españa.
(aprovecho para darle un besete a asun, felicidades solete)