La duda
Doubt (2008)

Dirigida por John Patrick Shanley
Con Meryl Streep y Philip Seymour Hoffman
Valoración:

Hubo un tiempo en el que en España teníamos actores que eran capaces de crear una historia. Ellos solos, con su presencia, con su voz, con su mirada. Se me vienen a la cabeza ahora, por ejemplo, José Luis López Vázquez y Julia Gutiérrez Caba, a quienes tuve el auténtico placer de ver hace ya muchos años en una obra de teatro “mano a mano” dando una lección de interpretación. Los dos solos con un telón al fondo, emocionando a los espectadores con una historia simple pero profunda hasta llevarlos a la angustia. Magistrales ambos dos.
Hoy seguro que todavía tenemos actores y actrices de esa talla, pero la verdad es que no sé dónde están. Los teatros y, mucho más, las salas de cine están tomadas por los cuatro criajos superespeciales que después de haber hecho de cartero gay zurdo inmigrante (ojo, que yo tengo muchos amigos que son carteros gays zurdos e inmigrantes) en una serie de televisión resultona se creen los herederos naturales de Orson Wells. Esa larga y esforzada trayectoria les otorga, además, el derecho a reclamar que les paguemos las películas entre todos los ciudadanos a base de impuestos, a quejarse de que no vamos lo suficiente a ver sus infames productos y, en el colmo del cinismo, también les da el derecho a llamar delincuentes a quienes se prestan sus lamentables actuaciones a través de las redes p2p para, al menos, darles la oportunidad de no ser tan malas como finalmente resultan ser (y no estoy usando un eufemismo cuando digo “prestan”: en España, hasta que algún partido necesite más actores que le animen los mítines y tenga que devolverles los favores, las descargas p2p NO son delito).
Dicho todo esto, volvemos al cine. Al Cine, en realidad, con mayúsculas. O a la Interpretación. Porque “La duda” es, ante todo, un ejercicio de interpretación extraordinario. Meryl Streep y Philip Seymour Hoffman elevan a la categoría de gran obra con su talento lo que en otras manos habría sido, como mínimo, una historia gris, y como máximo un ladrillo insoportable. Pero hete aquí que una vez más se demuestra que la interpretación es un arte, a pesar de Penélope Cruz y compañía, y que cuando una Actriz y un Actor se ponen a Actuar, casi sobra hasta el texto.
En “La duda” hay, en concreto, una escena magistral. El diálogo entre el odioso personaje que, como casi siempre, interpreta Meryl Streep y el sacerdote interpretado por Hoffman. Es el punto crucial de la película y es una auténtica maravilla. Cada palabra, cada gesto… porque no hay nada más que eso. El texto, insisto, es mínimo. Son sus expresiones, los matices de sus voces, los que nos provocan miedo, ira, compasión. Y duda. Como a los personajes mismos.
A pesar de todo lo anterior, yo sigo siendo un espectador garrafón. Me encantaría ver esta película en el teatro, que es, por otro lado, su hábitat natural. Pero para el cine sigo prefiriendo a Bruce Willis y sus amigotes. No obstante, eso ya es una cuestión de gustos. Lo que es absolutamente cierto es que en esta película hay dos actores como la copa de un pino. Eso no admite duda.
El trailer en español y en versión original





Estoy muy de acuerdo con el titular de la crítica, sobre todo Meryl Streep borda el papel. Esa riqueza de matices y gestos te mantiene con los ojos como platos para no perder un solo detalle. Sin embargo, esperaba más de la trama argumental, me dejó más indiferente de lo que esperaba.