Para los que no lo conozcáis, Asimo es para flipar. Es un robot, y aclaro esto desde el principio porque cuando uno lo ve moverse lo primero que piensa es que lleva un tío dentro. Pero no. Es alucinante el jodío.
Entre sus múltiples progresos, en el 2007 ya consiguió subir escaleras. Obsérvese:
Lo de subir escaleras, para los legos en robótica, es JODIDÍSIMO. Fijaos cuánto tiempo tarda un niño en aprender a andar, y cuánto más tarda en subir unas escaleras con una cierta soltura y sin despeñarse al primer tropezón. Pues aquí el machote de Asimo las sube como si fuera un jovenzuelo de 20 años yendo a buscar a la novia.
Ahora el pollo también es capaz de esquivar obstáculos. A mí estas cosas me hacen pensar que debería volver a dedicarme a la ingeniería. ¿A que es mono?





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