Y otro fragmento de Vergílio Ferreira. El amor, queridos fistros de lectores. El amor desesperado, el amor inabarcable, el único amor que puede llevar ese nombre, el amor que lleva a refolzarse en la locura noches enteras, a escribir poesías y a romperlas, poesías que jamás se recitarán, sustituidas todas al final por una breve nota de suicidio. El amor, pequeños patanes, el amor.
Não digas amor, que é um pouco arrepiante, mesmo com tudo o que lhe acrescentes. A essência de nós e uma incerta alegria de uma estrela nos reconhecer. O fulgor de sermos e os astros estarem de acordo. E os deuses que ainda não nasceram e são puros de um início que não tiveram. Uma coisa assim – e que pena não saber o que é. Uma intensidade na ordem das nebulosas. Como te quero.
Vergílio Ferreira
“Em nome da Terra”
No digas amor, que es un poco estremecedor, a pesar de todo lo que le añadas. Nuestra esencia y la alegría incierta de una estrella que nos reconoce. El fulgor de ser, y que los astros estén de acuerdo. Y los dioses que todavía no nacieron y son puros de un inicio que todavía no han tenido. Algo así -y qué lástima no saber qué es. Una intensidad en el orden de las nebulosas. Cómo te quiero.
Vergílio Ferreira
“En nombre de la Tierra”





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