Casa de citas

Hubo un tiempo en el que yo practicaba esta religión. Todo el mundo me decía que hablara más bajito, que me comportara mejor, que tuviera más cabeza. La vida se acaba, pequeños fistros de la naturaleza. Hablar bajito es de maricones (en el sentido no sexual de la palabra). Apasiónate o pégate un tiro.

Todas las grandes pasiones son desesperadas: no tienen ninguna esperanza, porque en ese caso no serían pasiones, sino acuerdos, negocios razonables, comercio de insignificancias.
Sándor Márai
“El último encuentro”

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