Closer To You… The Pop Side
Cassandra Wilson

Valoración:

Los que en los 80 escuchábamos a Modern Talking y, lo que es peor, intentábamos peinarnos como ellos, hemos crecido marcados por la mítica serie de televisión “Kung Fu”. En las noches de tormenta, todavía nos asaltan las pesadillas en las que se nos aparece el maestro de ojos albinos y nos hace el jueguecito de la piedra. No es de extrañar que, harto del juego de las narices, Kung Fu decidiera dejar el monasterio para irse en sandalias a recorrer el mundo. Así se le endureció el carácter, y también los juanetes.
Pero es cierto: esa búsqueda interior es necesaria. Si uno no la hace con 20 años y en sandalias termina haciéndola con 50 y zapatos de Cartier, que queda muchísimo más ridículo (y mira que lo de las sandalias ya es MUY ridículo). Cassandra Wilson tiene una voz sobresaliente, y tal vez por eso empezó a cantar muy pronto y también empezó a triunfar demasiado pronto. No ha hecho el viaje de las sandalias. Se le nota porque no tiene los pies como el culo de un mandril. Y, sobre todo, se le nota porque todavía no se ha encontrado a sí misma, musicalmente hablando.
Y es que un disco de versiones es la prueba de fuego para el cantante sin personalidad. Es el juego de la piedra del maestro ciego. No hay manera de simular que tienes estilo propio cuando cantas canciones que todo el público ha escuchado cientos de veces cantadas por otros. Ahí, o aportas algo tuyo, o te quedas en pelotas, de nuevo musicalmente hablando, porque si fuera literalmente entonces yo desde luego le habría dado más estrellas al disco.
Eso es lo que le pasa a Cassandra Wilson: que, a pesar de firmar una actuación más que correcta (porque, repito, tiene una voz bien educada y sobrada de recursos) no consigue darnos nada más que lo que ya teníamos, a saber, una docena de buenas canciones bien cantadas. No mejor cantadas (que sus autores originales). Simplemente bien cantadas. Con una buena producción que suena con la perfección que cualquier estudio caro de hoy día garantiza. Y que, de alguna manera, también contribuye precisamente a quitarle un poco más de originalidad al resultado final.
Así que, querida Cassandra, te daré un consejo: cómprate unas sandalias. O desnúdate literalmente. Cualquiera de las dos soluciones te abrirá un futuro más brillante que el que sugiere este “Closer To You… The Pop Side”. Con esto, y vestida con una falda hasta los pies, yo no voy a seguir tu carrera muy de cerca. Pero si te decides a dejarlo todo, patearte los caminos, y quitarle, después de muchas desventuras, la piedra al maestro, entonces avisa. Tienes todo lo que se necesita para dar el salto de “bueno” a “excepcional”. Pero tendrás que renunciar a la pedicura.
Una muestra del paño






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