Author Archive for baranda

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4 pósteres con recado

En inglés, lo siento…

[tags]Envidia, Simplicidad, Equipo, Originalidad[/tags]

He visto cosas que vosotros los humanos…

Pedazo de vídeo. La NASA acaba de publicar la filmación que hizo la sonda Cassini al pasar a tan sólo 2000 kms. de distancia de Japeto, uno de los satélites de Saturno. Imágenes de un mundo remoto. Para alucinar.

Otras fotos de la misión:


Tetis, otro satélite de Saturno


Mimas, minúscula junto al gigante Saturno

Más información en Astroseti.
[tags]Japeto, Cassini, NASA[/tags]

Bodrio espacial

Sunshine: alerta solar
(Sunshine) – 2007

Sunshine

Dirigida por Danny Boyle
Con Cliff Curtis, Cillian Murphy y Rose Byrne

Valoración:

Mira que a mí es fácil contentarme con una película del espacio. Me pones a unos cuantos pavos en una nave alicatada hasta el techo, los mandas a cualquier punto perdido de la galaxia con la primera misión que se te ocurra, y en cuanto aparezca un marciano en la pantalla ya soy feliz. Llámalo marciano, llámalo lagarto maligno tipo Alien. Porque, en el fondo, yo siempre he querido vivir en una nave espacial a tomar por saco de este planeta, para no tener que aguantar a todos los quejicas que leen este blog poniéndole peros a todo, y por eso la posibilidad de pasar un par de horas metido en un cohete dando vueltas por el espacio sideral me parece lo más.

Pues, a pesar de todo eso, “Sunshine” me ha parecido uno de los ladrillos voladores más grandes que jamás he visto. Y mira que la cosa empieza bien (aunque ya digo que yo siempre estoy predispuesto a que las pelis de ciencia-ficción empiecen bien), y uno piensa: hala, vámonos para el Sol a ver si lo arreglamos, pedazo de nave que nos hemos construido, con un ordenador de esos que te entienden cuando hablas, y te contesta con una voz femenina tan susurrante que no hay dios que se concentre en la misión. Sí, sí, la nave tiene de todo: su invernadero para producir oxígeno, su escudo anti-radiación, su escotilla para salir a dar paseos espaciales, sus pasillos con tubos fluorescentes. Niquelada. Vamos, que yo pensaba: joer, con esta nave me voy yo a la galaxia cuatro, a Raticulín, y a donde haga falta.

Pero el director de esta película, en lugar de no liarse y meter al típico marciano viscoso cabreado del que la tripulación tiene que librarse, se mete en unos jardines que no pintan nada en mitad del Sistema Solar. Para empezar, los personajes son todos planos. E intercambiables. Al final de la película, yo sólo distinguía a 3. De los demás no sabía ni el nombre ni la ocupación en la nave. Nave de la que, por cierto, todavía soy incapaz de hacer un plano. En ningún momento tienes una idea clara de dónde está cada uno, incluido el malo, y eso le quita mucho suspense al tema (o, mejor dicho, le da demasiado suspense porque nunca sabes si el malo está cerca o lejos, pero precisamente por eso a los 10 minutos ya te la pela dónde esté).

El malo, además, es tonto, como casi todos los malos. Los buenos también son tontos, claro, sobre todo cuando el malo está cerca. Pero son tontos porque son buenos, mientras que el malo es tonto porque… no se sabe. Y es malo porque… pues mira, eso tampoco se sabe. Al final, el malo es malo y punto. Bueno, sí, el director intenta colarnos un rollo metafísico que no serviría para hacerse el interesante ni en 2º de ESO, pero para las personas con edad mental igual o superior a 15 años, el malo es malo porque sí. Porque alguien tiene que serlo, y al parecer al director no le gustan los marcianos viscosos de toda la vida.

Con todo ese lío de gente y con todo ese desorden espacial, la misión se convierte en algo irrelevante a la media hora de película. Uno no sabe si la misión va bien, si va mal, ni de qué depende que vaya bien o mal. La tripulación toma las decisiones con la misma rigurosidad con la que las tomaría un grupo de babuinos drogados. Pero, eso sí, con un halo de misterio y profundidad metafísica que los babuinos no podrían fingir. He ahí la diferencia entre ver “Sunshine” e ir al zoo. En fin, no sigo porque esto es una pérdida de tiempo. Me remito a lo que decía al principio: con lo fácil que es contentarme a mí con una peli de ciencia-ficción, va el tal Danny Boyle (que, por cierto, veo que también dirigió el también bodrio “28 días después”) y la pifia. Tendré que volver a ver “Atmósfera cero” por vigesimocuarta vez para compensar.

[tags]Sunshine, Alerta Solar, Ciencia Ficción, Alien[/tags]

La alargada sombra del Planeta

No, no me refiero a la Tierra. Me refiero al Premio Planeta. Hace ya algunos meses, cuando ni siquiera se sabía la lista de “ilustres” concursantes, leí en una columna literaria que este año el premio sería para Boris Izaguirre. El autor de dicha columna lo tenía claro, según decía. En aquel momento la cosa me pareció un poco improbable, pero leo ahora en El Mundo que las quinielas de turno ya empiezan a barajar los nombres de Boris Izaguerre y Juan José Millás, entre otros.

Por lo tanto, era cierto que Boris Izaguirre se había presentado. Y, de momento, también es cierto que está en la “fase final”. Como gane, el tufillo que siempre rodea la concesión de este premio se estará convirtiendo en una peste insoportable…

PS: También leo en El Mundo que todas las novelas favoritas son de tema histórico… qué originalidad, oh dioses.

[tags]Premio Planeta, Boris Izaguirre[/tags]

1y1y1, prestigioso medio de comunicación

Lo bueno (o lo malo) de tener un nombre vulgar es que hay un montón de gente que se llama igual que tú. El e-mail sólo ha venido a agravar esa circunstancia, puesto que la combinación de iniciales, abreviaturas, puntos, guiones, etc. hace que la equivocación sea prácticamente inevitable antes o después. En mi caso, mi dirección de e-mail forma parte de varias listas de distribución de correo en las que yo no debería estar. Una es una especie de asociación de vecinos de California, otra es un grupo de amiguetes con grandes dosis de espiritualidad cristiana y buen rollito de Venezuela, y otra es la lista de Prensa de un partido político de la República Dominicana. Sí, sí, no tengo tiempo para aburrirme.

De esta última lista he recibido hoy el siguiente mensaje:

INVITACION A RUEDA DE PRENSA
Para colocar en la agenda del lunes 15 de Octubre de 2007

Señores:

Por este medio les invitamos a la Rueda de Prensa que ofrecerá el licenciado Pedro Corporán, presidente del Partido de Unidad Nacional.

Día: Lunes 15 de Octubre de 2007
Hora: 4:00 de la Tarde
Lugar: Salón La Mancha del Hotel Lina de esta capital

Esperamos contar con la presencia de ese prestigioso medio de comunicación.

Rafael Caminero, Sec. De Información, Prensa y Propaganda
PUN
Av. 27 de Febrero #50, Esq. Calle Dr. Cesar Dargan, Plaza “Splendida 2”, Locales 203 y 204, La Esperilla, Santo Domingo, D. N., Rep. Dom.
TelFax 890-683-3611
www.pun.com.do / E-mail: somospun@hotmail.com

Pues igual me paso, mira tú. Alguien que denomina a 1y1y1 “prestigioso medio de comunicación” se merece que me cruce el Atlántico y me presente allí para darle un abrazo a ese pedazo de profesional que es el licenciado Corporán (cuya foto en atuendo informal podéis ver en el recuadro de este artículo). Hombres así son los que nos hacen falta.

La maldición del elepé

Let in the light
Shannon Wright

Shannon Wright - Let in the light

Valoración:

Shannon Wright no es la primera cantante que sufre las consecuencias de la estúpida tradición que dice que la música hay que producirla y venderla en lotes de unas 12 canciones, convenientemente embutidas en un objeto plano y circular que da vueltas a toda castaña con una aguja o un láser encima. En efecto, son muchos los artistas que nunca han llegado a nada porque han sucumbido a la maldición del elepé, al fantasma del álbum, al veneno del cedé (sí, vale, ya lo dejo).

Pero es que, precisamente porque ya han sido muchos los damnificados por esa regla absurda, no entiendo cómo es posible que a estas alturas haya cantantes que sigan cayendo en la misma trampa. Porque hoy, además, ya no hace falta vender las canciones enlatadas de 12 en 12 (más o menos). Ni grabarlas en un disco. Ni, si me apuras, venderlas en una tienda. Vale, los discos y las tiendas son mucho más populares que los mp3 e Internet, pero para hacer un mal disco que se venda mal en las tiendas, mejor haz algo diferente que se venda bien en otro sitio. O que no se venda, que ese es otro interesante debate que dejo para otro día.

El caso es que en “Let in the light” Shannon Wright ha colocado 3 canciones muy buenas (me quedo especialmente con “Steadfast and true”), otras 3 del montón, y 5 de relleno. Que no digo yo que ella las pusiera pensando que eran de relleno, pero eso es lo que le ha quedado. Comparadas con las 3 mejores, las demás no pasan el límite de lo aceptable. Porque lo que en esas 3 es originalidad, exploración, jugueteo con el piano y frescura vocal, se convierte en las demás en pura “música experimental” (signifique eso lo que signifique) que desde luego todavía no está lista para salir del laboratorio. Y, ya que estoy haciendo amigos, añadiré que, bajo mi punto de vista (o de oreja en este caso), nunca debería haber salido de allí.

Una pena, insisto, porque si Shannon Wright hubiera grabado uno de los antiguos EP, o hubiera hecho un lote de 3 canciones y lo hubiera colgado en Internet, al menos conmigo habría ganado un adepto. Si dentro de unos meses viniera a tocar a España es posible que incluso me hubiera acercado a verla, y hubiera pagado contento una entrada para escucharla. Pero ahora que he visto que, como tantos otros, esta chica se preocupa más de rellenar todos los surcos del maldito CD que de seleccionar su música, me temo que no iré a verla ni aunque toque gratis. Me molesta mucho eso. Porque sinceramente, ¿a nadie le parece extraño que todos los músicos se inspiren de modo que a todos les salen, más o menos, el mismo número de canciones “geniales”? A mí esto ya me tiene harto. Y Shannon Wright es la primera en pagar los platos. Pero no será la última. He dicho.

[tags]Shannon Wright[/tags]

Fallados los premios IgNobel de 2007

Estos premios se conceden a proyectos de investigación reales, pero que (al menos por el título del proyecto) parecen francamente ridículos. El pasado día 4 de este mes se celebró la ceremonia de entrega a los galardonados en 2007. La lista completa se puede consultar en la página oficial (en inglés), o se puede ver una lista bastante completita en español en, por ejemplo, este artículo de Microsiervos. Me he permitido hacer una pequeña selección de los premiados (recordad que tanto los proyectos como los investigadores o instituciones que los realizan son completamente reales):

  • Ig Nobel de Medicina 2007 para Brian Witcombe y Dan Meyer por por su estudio sobre «Tragar sables y sus efectos colaterales».
  • Ig Nobel de Física 2007: L. Mahadevan de la Harvard University en los Estados Unidos y Enrique Cerda Villablanca de la Universidad de Santiago de Chile por estudiar el importante tema de cómo se arrugan las sábanas.
  • Ig Nobel de Lingüística 2007 para Juan Manuel Toro, Josep B. Trobalon y Núria Sebastián-Gallés, de la Universitat de Barcelona por mostrar que las ratas a veces no pueden distinguir la diferencia entre una persona hablando japonés hacia atrás y una persona hablando holandés hacia atrás. Para que luego digan que en Cataluña sólo se gastan el dinero en fomentar el catalán.
  • Premio Ig Nobel de la Paz 2007 para el Laboratorio Wright de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos por instigar en la investigación y desarrollo de un árma química — la llamada «bomba gay» que causaría que los soldados enemigos se volvieran sexualmente irresistibles entre ellos.
  • Premo Ig Nobel de Economía 2007 para Kuo Cheng Hsieh, de Taichung, Taiwan, por patentar un dispositivo que captura ladrones de bancos arrojándoles una red encima.
  • Premio Ig Nobel de Aviación 2007 para Patricia V. Agostino, Santiago A. Plano y Diego A. Golombek de la Universidad Nacional de Quilmes, Argentina, por su descubrimiento de que la Viagra ayuda a superar el jetlag en hamsters. Se ve que los hamsters tienen mucho mundo.
  • [tags]IgNobel, Improbable Research[/tags]

    El nuevo Keops

    Ahora entiendo por qué a Lola Flores la llamaban “la faraona”…

    Al parecer, se ha solicitado también conexión a Internet para el finado, por si se aburre de ver la tele de plasma. Claro, que para matar el aburrimiento tampoco le vendrá mal el mueble-bar que le han montado en la mesita de noche. La tumba de Tutankamon, una mierda al lado de esta.

    Mis amigos y Caja Madrid

    No he venido aquí a hacer amigos
    Jaime Miranda

    Valoración:

    Voy a ventilarme rápido la crítica de esta novela, para meterme de lleno en el rollo de los premios literarios, los fenómenos mediáticos, y la patética mediocridad que, además de rodearnos (o precisamente por ello), nos gobierna. Y no me refiero sólo al gobierno político, que también, sino al gobierno cultural que decide quién pita y quién no pita en este circo de talentos de medio pelo en el que se está convirtiendo el panorama artístico desde la invasión de los Dan Browns y los Paulos Coellos de turno. Que ya vale, hombre, que ya vale.

    Así que vamos rapidito con “Yo no he venido aquí a hacer amigos”. Podría copiar el tono general de la novela y hacer una broma obvia y sin puñetera gracia, diciendo que, desde luego, conmigo el autor no ha hecho ningún amigo. La supuesta comedia que ha escrito Javier Miranda es sosilla, tiene fallos técnicos del tamaño de la provincia de Soria, y no consigue arrancar ni una sonrisa cada 50 páginas. Yo me he leído 130, pero ya no he podido más. No sé muy bien por qué me he saltado mi regla de las 50 páginas y he seguido con otras 80, porque la verdad es que la novela no apuntaba buenas maneras ni en el epígrafe.

    Se supone que la obra es una comedia que intenta reflejar la vida real de un consultor informático. Más que eso, lo que hace es poner en fila india todos los tópicos que han dado 1000 vueltas a Internet sobre las empresas, y aderezarlos con algunas ocurrencias que normalmente no pasan de graciosillas pero que en algún caso, justo es reconocerlo, son francamente graciosas (como el “filete James Bond, duro, frío y con nervios de acero”, o el teléfono móvil que vibra “con la furia de un pitufo harto de éxtasis”). No sé qué le parecerá el libro a alguien que nunca haya tenido un trabajo “de oficina”, pero desde luego a mí no me ha parecido brillante. Yo he tenido la ¿suerte? de asistir a reuniones mucho más surrealistas, de conocer a directivos mucho más infames, y de trabajar en proyectos mucho más inútiles, que los que se muestran en esta novela.

    Pero, como decía, no quiero enrollarme con la crítica. Es una comedia mal escrita, no tiene gracia, y ya está. Tampoco hay que ensañarse. Lo que ha llamado mi atención es que esta novela fue la ganadora del III Premio de Narrativa Caja Madrid, concedido por un jurado del que formaban parte Rosa Regás (vale, un jurado con sólo una neurona no es representativo) pero también Ray Loriga y Vicente Molina Foix. Así que, por favor, a partir de ahora no quiero ni una bromita más con los premios que ganó “AKA“ y que tan justamente me concedieron mis amigos. Si “No he venido aquí a hacer amigos” puede ganar un premio, entonces “AKA” debería haber ganado 100. Porque ya empiezo a estar hasta las narices de ver mediocridades ocupando páginas y páginas de periódicos y blogs. Que no estamos aquí para perder el tiempo. Mira, hasta me he mosqueado y todo.

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    Otro paso más hacia “AKA”

    Noticia aparecida hoy en “El País” (se puede leer completa aquí):

    Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) e Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds (IU-ICV), llevaron ayer al pleno del Congreso la que, según ellos, es la propuesta del futuro en Europa: la creación de una Renta Básica de Ciudadanía “universal e incondicionada”, un sueldo que cobrarían todos los ciudadanos -niños, adultos y ancianos, lo necesiten o no, sean pobres o millonarios, quieran trabajar o no- y que pagaría el Estado con el dinero de todos los contribuyentes.

    [...]Tardà fue aún más entusiasta: “¡Esto puede acabar con la pobreza! Daría independencia a los trabajadores frente a los empresarios, y a los jóvenes y a las mujeres”.

    [...]En España ese sueldo sería de unos 10.000 euros anuales para los adultos y 5.000 euros para los menores.

    Me permito recordar que en “AKA” todo el mundo cobraba un “salario ciudadano”, que el Estado pagaba a cada individuo para tener a la plebe contenta. Hala, otro pasito hacia la demencia colectiva.

    [tags]Salario Universal, Gilipollas, Huir en cohete de este planeta[/tags]