Hipnóticos, poéticos, juguetones, siempre interesantes Antònia Font. Y la ya casi clásica “Batiskafo Katiuskas”, poesía sonora, dulce como cada una de los momentos que lleva a imaginar. Para cualquier escena de playa de la novela (en la playa es donde más escuché esta canción, mis dorados años escribiendo en Coma-ruga).
He encontrado estos 2 vídeos, pero en YouTube hay varios más que también me gustaron. Canción inspiradora.









