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Una tarde con los amigos

Frequently Asked Questions
About Time Travel (2009)



Dirigida por Gareth Carrivick
Con Chris O’Dowd y Marc Wootton
 
Valoración:   

A veces la mejor manera de pasar una buena tarde es no complicarse mucho. Porque hay veces en las que a uno le apetece un planazo, ir a veinte sitios y hacer mil cosas, y otras veces el cuerpo (y, sobre todo, la mente) pide sencillamente un rato tranquilo disfrutando de algo poco sofisticado. Lo que no quiere decir, ni mucho menos, algo simple ni, por supuesto, aburrido.

Muchas de esas tardes terminan con una reunión de amigos en casa de alguien, tomando unas cervezas y hablando de cualquier tontería. Con frecuencia (y con más cervezas) las tonterías se van elaborando y uno termina hablando de ovnis, de teorías de la conspiración, o de qué pasaría si pudiéramos viajar en el tiempo. Son esos temas semi serios, ideales para esas tardes en las que uno no quiere comerse el tarro demasiado, pero tampoco quiere tumbarse en el sofá y vegetar viendo cualquier tontería de Antena 3.

“Frequently Asked Questions About Time Travel” me recuerda esas tardes de sábado por dos razones. Primero, porque el propio tema de la película (por cierto, inglesa y no gringa) y la manera en la que se trata, encaja perfectamente con esas tardes. La película trata sobre los viajes en el tiempo, pero no intenta hacer una tesis científica sobre el tema. Simplemente, juega (en el sentido literal de la palabra, porque la película es ante todo una comedia) con él. Es ese tono bromista, pero sabiendo que en el fondo hay un tema interesante, con el que se habla en esas tardes de sábado con los amigos.

La segunda razón por la que esta película me recuerda esas tardes es porque los propios protagonistas de la película son 3 amigos que una tarde (no sé si de sábado o no) se van a tomar unas cervezas a un bar y empiezan a hablar sobre… los viajes en el tiempo. A partir de ahí, como decía antes, la película empieza a jugar con el tema. Se trata de pasárselo bien, así que se pueden plantear las típicas paradojas de los viajes en el tiempo pero con unos personajes simpáticos y con unas consecuencias más cómicas que otra cosa.

La película no tiene ninguna pretensión, más allá de hacer pasar un buen rato (y lo consigue). De hecho, ni siquiera estoy seguro de que se haya estrenado en los cines. No es que me parezca mal, porque tal vez es demasiado de amiguetes como para meterla en el circuito de superproducciones para adolescentes. Pero, volviendo a la comparación del principio, es una excelente manera de pasar una buena tarde. Bonus point: Anna Faris, deliciosa como siempre, tiene un papelito. Con amigos y cervezas, todavía mejor.

El trailer en versión original

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Somos libres

Creo que esto ya lo había puesto en el blog, pero es que me gusta mucho. Un perfecto resumen de la vida according to 90% of the western population. Todos ellos, por supuesto, creen que su vida tiene un sentido. Y lo tiene. Es sólo que es el mismo que el de 1000 millones de personas más. Uno más, uno menos…

Via frkncngz

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Casa de citas

Y otro fragmento de Vergílio Ferreira. El amor, queridos fistros de lectores. El amor desesperado, el amor inabarcable, el único amor que puede llevar ese nombre, el amor que lleva a refolzarse en la locura noches enteras, a escribir poesías y a romperlas, poesías que jamás se recitarán, sustituidas todas al final por una breve nota de suicidio. El amor, pequeños patanes, el amor.

Não digas amor, que é um pouco arrepiante, mesmo com tudo o que lhe acrescentes. A essência de nós e uma incerta alegria de uma estrela nos reconhecer. O fulgor de sermos e os astros estarem de acordo. E os deuses que ainda não nasceram e são puros de um início que não tiveram. Uma coisa assim – e que pena não saber o que é. Uma intensidade na ordem das nebulosas. Como te quero.
Vergílio Ferreira
“Em nome da Terra”

No digas amor, que es un poco estremecedor, a pesar de todo lo que le añadas. Nuestra esencia y la alegría incierta de una estrella que nos reconoce. El fulgor de ser, y que los astros estén de acuerdo. Y los dioses que todavía no nacieron y son puros de un inicio que todavía no han tenido. Algo así -y qué lástima no saber qué es. Una intensidad en el orden de las nebulosas. Cómo te quiero.
Vergílio Ferreira
“En nombre de la Tierra”

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Mendoza se toma un café

El asombroso viaje de Pomponio Flato
Eduardo Mendoza

190 pags.

Valoración:

Cuando dejé el mundanal ruido y me dediqué a escribir novelas, aparte de pasar los 3 mejores años de mi vida de adulto, descubrí un montón de cosas interesantes sobre mi círculo de amigos y conocidos. La primera fue que muchos de ellos no eran ni amigos ni conocidos, sino simples proveedores o clientes que en cuanto vieron que mi firma ya no garantizaba pagos de millones de pesetas por sus servicios a las empresas en las que yo trabajaba, no se molestaron ni siquiera en guardar las apariencias, y cuando llegó el momento de rascarse el bolsillo y gastarse la astronómica cifra de 17 euros en una de mis novelas, silbaban el puente sobre el río Kwai. Algo salí ganando: la agenda del Outlook se aligeró en varias megas.

Otra de las cosas que aprendí es que la inmensa mayoría de la gente que me rodea no me conoce, ni siquiera en lo más evidente de mi manera de ser. Supongo que le pasa a todo el mundo, pero hasta que no te sucede algo concreto que te lo demuestra no te lo terminas de creer. Porque la mayoría de la gente que me conoce pensó que yo cambiaba los negocios por las novelas para hacerme rico (hombre, los negocios no me iban mal… de hecho, me permitieron retirarme 3 años a escribir, ¿no?). O famoso. O famoso y rico. La pregunta recurrente durante esos 3 años fue: “¿cuántos libros has vendido?”. Al principio pensé que era una broma para meterme un poco de presión, pero poco a poco me di cuenta de que, la mayoría de la gente, me lo preguntaba en serio. Era su medida de si mi “aventura” me estaba saliendo bien. Lo de dedicarte a escribir porque te gusta escribir no parecía ser suficiente. Realmente creían que yo quería ser rico y famoso (yo, que sólo salgo de casa si hay un incendio, y que no acepto invitaciones a fiestas y cumpleaños porque me desespera tener que hablar con más de 3 personas).

Y, por último (o al menos por último en este artículo, porque tampoco quiero escribir ahora mis memorias), también descubrí que la mayoría de la gente confunde arte con originalidad, y talento con invención. Porque otra de las frases que más escuché cuando terminé de escribir “AKA” fue: “parece una novela de Mendoza”. De nuevo, yo pensaba que la gente que me decía eso me lo decía como un halago (yo, al menos, así me lo tomaba), pero, también de nuevo, cuando profundizaba un poco en el comentario me daba cuenta de que, en general, me lo decían como una crítica.

Eduardo Mendoza
Image via Wikipedia
¿Cómo se puede entender que alguien te compare con Mendoza y que, para él, eso sea algo malo? Misterios de la estulticia y del abuso del móvil. Es como si un juvenil hiciera una prueba para jugar en el Barça y el entrenador lo rechazara dicieno: “Bah, juegas igual que Messi“. Porque sí, amigos, Mendoza es el Messi de la comedia. Es el mejor escritor de comedia que ha habido en los últimos 50 años, y punto pelota.

Total, que gracias a esos 3 años escribiendo novelas, además de disfrutar como un enano escribiéndolas, reduje drásticamente mi lista de amigos y conocidos (o, mejor dicho, confirmé mi lista de amigos, y reduje la de conocidos) y tomé la firme decisión de no volver a hablar de mis novelas con nadie. Yo no estoy aquí para educar burros, lo siento. Yo a los burros los quiero mucho, me parecen animales simpáticos, y jamás les haría ningún daño. Pero tampoco intentaría hablar de literatura con ellos.

¡Huy, qué tarde se me ha hecho hablando de chorradas, ¿no?! Pues vamos a la novela de Mendoza. “El asombroso viaje de Pomponio Flato” es, claramente, una novela menor del genio de Barcelona (no, esta vez no me refiero a Messi, ni a Xavi, ni a ninguno de esos… aunque podría). Si esta fuera su primera comedia, tal vez brillaría más, pero las sombras de “El misterio del tocador de señoras” y “Sin noticias de Gurb” son alargadas. Alargadísimas. Tan alargadas que no creo que ninguna comedia escrita en los próximos 20 años, como mínimo, consiga ver la luz del sol. Ni aunque esa comedia la escriba el propio Mendoza.

Personalmente, pongo a “El asombroso viaje de Pomponio Flato” en un nivel similar a su primera comedia, “El misterio de la cripta embrujada” (que, esta sí, al ser la primera, brilló con más fuerza). Y eso quiere decir, por supuesto, que es una lectura imprescindible, una obra de arte, y una comedia muy divertida. Porque la ventaja que tiene ser un genio es que te salen genialidades hasta cuando eructas. No me extrañaría que Mendoza hubiera escrito esta novela en un taco de servilletas de papel mientras se tomaba un café un jueves por la tarde. Y tampoco me extrañaría que sus conocidos, cuando les enseñara después el manojo de servilletas garabateado, leyeran algunos párrafos y le dijeran con gesto displicente: “bah, parece una novela tuya”. Porque conocidos gilipollas los tiene todo el mundo, eso lo tengo claro. Salvo la gente superespecial. Esos ya son ellos mismos gilipollas de serie.

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Casa de citas

Una cita extraida de la que es, sin duda, la mejor página de una novela de amor jamás escrita. Es, además, una de las mejores primeras páginas de la Historia de la Literatura. Una auténtica joya.

Sei apenas que me veio uma vontade imensa de te amar. De te amar no impossível, que é onde vale a pena todo o possível. De te amar onde nada seja real. No absoluto. Onde não há miséria e degradação e abandono e maus cheiros. Nem podridão e desespero humano. Nem loucura. Nem morte.
Vergílio Ferreira
“Em nome da Terra”

Sólo sé que me han venido muchas ganas de amarte. De amarte en lo imposible, que es donde vale la pena todo lo posible. De amarte donde nada sea real. En lo absoluto. Donde no hay miseria ni degradación ni abandono ni peste. Ni podredumbre ni desespero humano. Ni locura. Ni muerte.
Vergílio Ferreira
“En nombre de la Tierra”

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La especial de la casa

Bad Lieutenant (2009)
Teniente corrupto



Dirigida por Werner Herzog
Con Nicolas Cage y Evan Mendes
 
Valoración:   

Una de las razones por las que Nicolas Cage no entró en el Triángulo Kevin desde el principio es porque, a pesar de su talento natural para los papeles simples y tópicos (véase National Treasure o “Snake Eyes), de vez en cuando se empeña en interpretar personajes complejos y, normalmente, atormentados. Este afán por querer demostrarle al mundo no se sabe muy bien qué le lleva a protagonizar unos truños que, por mucho que yo me esfuerce, no se pueden incluir en el Triángulo Kevin. Así están las cosas.

“The Bad Lieutenant” (cuyo título completo es, atención, Bad Lieutenant: Port of Call – New Orleans) es una de esas películas en las que Nicolas ve la oportunidad de competir por un Oscar. Pero sólo la ve él. Yo creo que ni el director había pensado en un personaje tan complicado cuando vio el guión. Para que nos entendamos, este es el típico papel que Bruce Willis habría bordado. Pero Cage se lió.

En su descargo se puede decir que la historia es espesa de narices. Yo creo que los guionistas de películas policíacas ya no saben por dónde tirar para hacer algo nuevo. Les pasa como a las pizzerías, que cuando empezaron sólo tenían que hacer la Primavera y la Cuatro Estaciones, pero a medida que el personal se fue aficionando a las pizzas, hubo que ir sofisticando la oferta. Que si Hawaiana, que si Tex Mex, que si Barbacoa… hasta que ya, rebelados de la vida, empezaron a echarle todos los ingredientes a la vez, en la famosa “Especial de la Casa”.

“The Bad Lieutenant” es la especial de la casa de las películas de policías. El protagonista es un poli corrupto. Pero también es íntegro. Engaña a sus compañeros. Pero también tiene un alto sentido del deber. Chulea a su novia. Pero en el fondo la quiere platónicamente. Es drogadicto. Pero lo que realmente quiere es enchironar a los traficantes. Añadamos a eso que Nicolas Cage, tal vez pensando que así añadiría más carga dramática al personaje, anda como Quasimodo, tiene el pelo de Belén Esteban, y luce una permanente mueca de entre asco y catarro de nariz, que hace que, al final, sea imposible saber si el personaje está cabreado por la evolución del caso o, simplemente, tiene dolor de cabeza y acidez.

Querido Nicolas: te lo diré una vez más. Deja esas ínfulas de actor atormentado y fija tu residencia definitiva en el Triángulo Kevin. Haz películas que terminen en números romanos. Interpreta a polis buenos, o a polis malos, pero no mezcles. Mezclar es, en general, malo para la salud. Para la tuya, y también para la de los espectadores que seguimos tu, por otro lado, brillante carrera. Así que olvídemonos todos de este “The Bad Lieutenant” y a otra cosa. Eso sí: tráete a Eva Mendes al Triángulo. Que quiero presentarle a Elisabetta Gregoraci, y dejarlas a las dos en una bañera con un barril de chocolate Valor. Llámame simple.

El trailer en versión original y en español

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Lo que he escrito en Twitter esta semana

  • No, señora, el paro NO se lo paga el gobierno, se lo pago yo (y usted me pagaría el mío si fuera al revés). Así que NO me haga trampas. #
  • Y ya puestos, ¿no podrías haber diseñado los dientes de titanio, en lugar de vulgar y frágil calcio? #QueridoDios #
  • ¿Cómo te gastarías el dinero si sólo te quedaran 8 días? http://tinyurl.com/yed8ytf #
  • RT @nfl: The Saints have defeated the Colts 31-17 to win Super Bowl XLIV. This is the first championship for the Saints… http://bit.ly/cIA #
  • Bien podría ser un titular de Antena 3 RT @ludtke: Já faz 01 dias que não chove em São Paulo. Até quando está seca vai perdurar? #
  • El pendrive ha muerto #
  • Y otra predicción de "AKA" que se cumple. Gracias, Señor, por hacerme tan listo. Y tan modesto. #
  • Hay que ser muy cortito para decir que "La carretera" es una exaltación de la inocencia infantil. #
  • ¡Me olvidé de poner el link! La predicción de "AKA" que se cumple es esta: http://tinyurl.com/yz2ky7o #
  • Nueve de cada diez personas creen que son una de cada diez. Via http://tinyurl.com/ydq5ejr #
  • ¿Quién no ha soñado alguna vez con tener algo así en el coche? http://tinyurl.com/yffqvzf #
  • Google lanza su propio Código Penal: cierra blogs por algo que los jueces ya han dicho que es legal. Google=culohttp://tinyurl.com/y8l6t6z #
  • Google empieza a caerme mal. Lo digo a pesar de saber las implicaciones que esto va a tener en su cotización en la Bolsa de NY. #
  • Fotito espectacular del Endeavour http://tinyurl.com/ylxc3wk #
  • ¿Quieres ver cómo es un agujero negro? Una foto "simulada": http://tinyurl.com/yc43vx6 #

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Usando la rueda

Kitty, Daisy & Lewis
Kitty, Daisy & Lewis


Valoración:

Cuando hace 20 o 30 años pensábamos cómo sería el siglo XXI nos imaginábamos que todos iríamos vestidos de papel Albal, que los coches volarían, y que una legión de robots con forma humanoide se encargaría de hacer todo lo que le pidiéramos, incluido ir a trabajar y traernos el sueldo a casita. Ese es el futuro que nos imaginábamos, y por ese futuro hemos luchado en las últimas décadas. Con lamentable resultado, es cierto, pero eso es lo de menos. El papel Albal engorda. Y los robots llevarían software de Microsoft, así que casi mejor nos quedamos como estamos.

Obviamente, cuando uno se imaginaba la música de esas ensoñaciones cibernéticas, veía al Aviador Dro, incluso más raro de lo que ya era, dando conciertos por doquier. Y, suponía uno, los de Kraftwerk se habrían convertido en los Beethoven del mundo, con Radio Clásica pinchando sus discos a todas horas y el Concierto de Año Nuevo recordando sus greatest hits. Total, que en esa idea metalizada del futuro no había sitio para nadie que no supiera programar 25 sintetizadores al mismo tiempo. Y, por supuesto, todo ello embutido en un traje de Albal.

Por eso, cuando ahora, en pleno siglo XXI, uno pone un disco de unos chavales que ni siquiera habían nacido en 1980 y lo que escucha es R&B de toda la vida, swing, blues, country, y, en general, todos los palos que los gringos llevan tocando desde que Kunta Kinte aprendió solfeo, pues la sensación es extraña. ¿Para esto hemos esperado tanto tiempo?, se pregunta uno. ¿Es que no había ya suficiente de todo eso en el mundo como para tener que sacar un disco más de lo mismo?, se pregunta otro. ¿Qué mérito tiene repetir lo que ya existe, usar lo que ya está inventado, cantar lo que ya está compuesto?, se pregunta un tercero.

No seré yo quien defienda la originalidad de la propuesta de Kitty, Daisy & Lewis, pero sí seré yo quien ponga la cara (metafóricamente hablando, por supuesto, ser cobarde no me permite otra cosa) por todos aquellos que hagan, simplemente, buena música. ¿Que el R&B ya está inventado? Y la rueda también, no te jode, y eso no evita que millones de individuos babeemos ante un Ferrari que pasa zumbando a 300 km/hora. Dicho de otra manera: si cada vez que algo ya inventado se dejara de usar sólo por el hecho de no ser nuevo, seguiríamos viviendo en la Edad de Piedra. Pero con Belén Esteban hecha la dueña de la tribu, que sería para echarse a temblar.

Kitty, Daisy & Lewis tocan música de siempre, y la tocan como se ha tocado siempre. Tienen buen gusto y saben lo que hacen. Suenan a wagon-bar de los ‘50, a verano húmedo a la orilla del Mississippi, a bailes de salón y a pantalones de domingo, suenan a lo que nunca hemos visto pero tantas veces nos hemos imaginado. ¿El futuro? No, queridos fistros. El pasado. Que, por supuesto, siempre fue mejor. Porque donde se ponga un sombrero panamá, que se quite el papel albal. Salvo para envolver bocadillos.

Unas muestras del percal. Paño fino.

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Casa de citas

Esta vez no la pongo en “versión original” porque el turco lo domino poco. Pero si oletorole está por ahí y me hace el favor, actualizaré el post y así todos seremos un poco más cultos. De momento, ahí va en español, otro pedazo de sabiduría por cortesía esta vez del gran Orham Pamuk.

Actualización: nos quedaremos sin versión original, porque aparte de que no la entenderíamos, oletorole nos dice que Pamuk en turco es un poquito espeso (aquí está su comentario). Así que disfrutemos de la versión española, que parece que esta vez es incluso mejor que la original.

Ellos, como yo, como nosotros, parecían haber descubierto, en un pasado tan lejano como el paraíso perdido, el significado de una existencia imprecisa que habían encontrado por pura casualidad, pero posteriormente habían olvidado aquel mágico significado. Sufrimos por ese recuerdo que hemos olvidado; la edad puede doblarnos la espalda, pero insistimos en ser nosotros mismos.
Orham Pamuk
“El libro negro”

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Trekkies en pantalón corto

Star Trek (2009)
Star Trek XI



Dirigida por J. J. Abrams
Con Chris Pine y Zachary Quinto
 
Valoración:   

Empecemos por decir que es un honor recibir en 1y1y1 a una película en cuyo título aparece el número XI. Creo, personalmente, que el sueño de todo director de cine debería ser poder llegar algún día a rodar una película así. Porque los números romanos siempre dan esplendor a un currículum cinematográfico, pero llegar al XI sólo está al alcance de unos pocos. Así a corto plazo, creo que “Star Trek” es la única saga que puede lograr tal hazaña.

Metiéndonos en la película en sí, la verdad es que no sé yo si el tema trekkie puede dar ya mucho juego. En esta ocasión, los guionistas se van un puñado de años hacia atrás y nos llevan a la época en la que la tripulación del USS Entreprise era un atajo de cadetes en plena efervescencia hormonal. Especialmente el comandante Kirk, que intenta cepillarse a todo lo que se mueve. Spok, con las orejas ya afiladas, está en pleno debate entre su lado terrícola y su lado vulcaniano, pero con esas orejas tampoco tenía mucha elección. Sorprendente el papel estelar de Uhura, que mientras aguanta con buen rollo el acoso sexual de Kirk se enrolla con Spok y ambos se convierten en la pareja más popular del instituto entreprisiano.

La peli es, por lo tanto, una de esas precuelas que tan de moda se han puesto últimamente. Llevándonos a la adolescencia y primera juventud de los protagonistas, nos explica por qué cada uno es como es cuando, años después, los conocemos en la saga original. No hay, en ese sentido, grandes descubrimientos. Kirk es un valiente casi temerario por naturaleza, Spok es reflexivo como el árido paisaje vulcaniano de su infancia, Uhura es estirada porque está acostumbrada a que todos los tíos babeen a su paso… y los demás, pues igual.

La aventura que sirve de hilo conductor al estudio psicológico es, simplemente, una más. Típico enfrentamiento interestelar, que empieza con un gol sorpresa de los visitantes y que, cuando los terrícolas ya casi damos por perdido el partido, se salva con dos goles espectaculares de chilena en el último minuto. Gloria para los ganadores, uno en la quiniela, y a esperar a la próxima jornada donde los klingon volverán a ponérnoslo difícil porque la galaxia es así, en las naves vamos 11 contra 11, y no hay extraterrestre pequeño. En ese sentido, Star Trek es como el fútbol: está lleno de topicazos, lo has visto muchas veces, pero a pesar de todo lo vuelves a ver por si salta la sorpresa. En esta ocasión no ha saltado. Pero volveremos a caer.

El trailer en versión original y en español

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